La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura total temporal a la granja porcícola de Santa María Chi, operada por la empresa Pecuaria Peninsular en el municipio de Mérida, Yucatán.
La medida se tomó debido a que la empresa realizaba descargas de aguas residuales sin contar con el permiso de descarga vigente emitido por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Además de la clausura, la Profepa requirió a la empresa presentar de manera inmediata su Permiso de Descarga de Aguas Residuales, tal como lo establecen la Ley de Aguas Nacionales y la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.
Durante la inspección, la empresa exhibió un permiso de descarga a nombre de otra razón social, lo cual no subsana la falta, ya que la legislación es clara al exigir que cualquier persona que realice descargas de aguas residuales debe contar con el permiso a su nombre.
Infractores de la ley

Con la clausura de esta mega granja porcícola, ubicada en la comunidad de Santa María Chi, Pecuaria Peninsular queda impedida de incrementar el número de cerdos que actualmente reporta.
La procuradora Mariana Boy Tamborrell enfatizó que la operación sin el permiso de descarga infringe la ley y constituye una amenaza constante de contaminación para el suelo, los cuerpos de agua, la atmósfera y la salud de la comunidad vecina.
La Profepa advirtió que continuará verificando la operación de este tipo de empresas y tomará las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de la ley, protegiendo así el medio ambiente y la salud de las comunidades aledañas.
La clausura temporal permanecerá vigente hasta que la empresa acredite contar con el permiso de descarga correspondiente emitido por la Conagua.