La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha tomado medidas contundentes contra Gameplanet, la cadena de videojuegos más grande de México, tras una mega revisión de sucursales en la capital que dejó varios establecimientos en suspensión.
Entre el 13 y 21 de octubre, la Profeco evaluó a Gameplanet en cinco criterios esenciales: contratos de adhesión, carta de derechos mínimos, exhibición de precios y servicios, atención al consumidor y documentación legal de operaciones.
El resultado fue claro: varias sucursales de Gameplanet fueron suspendidas temporalmente, incluyendo:
- Metrópoli Patriotismo
- Plaza Universidad
- Galerías Insurgentes
- Forum Buenavista
- Centro Comercial Perisur
- Zona Rosa
Estas sanciones obedecen al incumplimiento de normas esenciales para la protección del consumidor, principalmente la falta de contratos de adhesión correctos, omisión en la carta de derechos mínimos y errores en la exhibición de precios y servicios.
Impacto para los clientes y usuarios
La suspensión de los establecimientos afectó directamente a clientes que buscan adquirir videojuegos, consolas y accesorios, generando incertidumbre sobre la continuidad de servicios como reservas, preventas y cambios. Usuarios de redes sociales reportaron confusión al visitar tiendas cerradas y consultaron canales oficiales de Gameplanet para obtener información.
Gameplanet responde ante la Profeco
Aunque Gameplanet no ha emitido un comunicado oficial sobre los cierres, la empresa sí presentó cartas de petición y documentación adicional para solicitar la revocación de las suspensiones, demostrando cumplimiento parcial de las normativas. La Profeco analizará estos documentos y determinará si las sucursales pueden reabrir próximamente.
Expertos en comercio y leyes de consumo señalan que estas medidas buscan reforzar la transparencia y la protección al cliente, asegurando que las grandes cadenas cumplan con sus obligaciones legales.
Relevancia de la intervención de Profeco
El caso de Gameplanet evidencia la firme postura de Profeco frente a cadenas comerciales que no cumplen con la legislación de consumo. La dependencia enfatiza que la protección de los derechos del consumidor no es negociable, y la suspensión temporal es una herramienta para garantizar cumplimiento inmediato.
Además, esta medida sirve como alerta para otras empresas del sector videojuegos y entretenimiento, subrayando la importancia de contratos correctos, transparencia en precios y derechos claros para los usuarios.
