Los préstamos conocidos como “gota a gota” se han popularizado entre comerciantes ambulantes y pequeños negocios por su aparente facilidad: solo requieren identificación oficial y prueba de actividad comercial, sin fiador ni garantía. Sin embargo, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) advierte que este sistema, originado en Sudamérica y vinculado a actividades ilícitas, conlleva riesgos graves.
Los montos van de 2 mil a 60 mil pesos, pero con intereses que pueden superar el 500% anual. El pago se acuerda de forma diaria o semanal, y el cobro se realiza en persona o mediante aplicaciones móviles.
Amenazas, cobros excesivos y pérdida de bienes
En casos de retraso o incumplimiento, los prestamistas recurren a presiones, despojo de mercancía o incluso exigencias laborales forzadas para saldar la deuda. Esta práctica, documentada por la Condusef, se ha convertido en una trampa que atrapa a quienes buscan financiamiento rápido sin acudir a bancos o instituciones reguladas.
Las autoridades recomiendan verificar que los prestamistas estén registrados en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, guardar todos los comprobantes de pago y comparar el Costo Anual Total (CAT) con otras opciones seguras. Además, es importante denunciar cualquier práctica abusiva ante las instancias correspondientes para frenar la expansión de este esquema fraudulento.
