El volcán Popocatépetl vivió una de sus jornadas más activas en los últimos meses. De acuerdo con el reporte del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en las últimas 24 horas se registraron 90 exhalaciones y 220 minutos de tremor, lo que representa el mayor nivel de actividad desde el pasado 5 de junio.
Exhalaciones con gases y ligeras cantidades de ceniza
El informe detalla que las exhalaciones fueron de baja intensidad, aunque estuvieron acompañadas de vapor de agua, gases volcánicos y, en algunos casos, ligeras cantidades de ceniza.
Este aumento resulta significativo, ya que no se habían contabilizado tantas fumarolas en un solo día desde junio, cuando se reportaron 124 emisiones.
Tremor: más de tres horas de vibración continua
Además de las fumarolas, el volcán sumó 220 minutos de tremor, un tipo de vibración sísmica relacionada con el movimiento de gases y magma en el interior del coloso.
Del total, 170 minutos correspondieron a tremor de alta frecuencia, mientras que otros 50 minutos fueron de tipo armónico, ambos considerados de baja amplitud, lo que indica que, si bien la actividad es notable, no alcanza niveles de riesgo inmediato para la población.
Condiciones actuales del volcán
En el momento de la emisión del reporte, no se tenía visibilidad hacia el cráter debido a las condiciones atmosféricas. Sin embargo, durante las primeras horas del día se observó una emisión constante de vapor de agua y gases con dirección oeste-noroeste.
El Cenapred recordó a la población que el semáforo de alerta volcánica se mantiene en Amarillo Fase 2, lo que implica que la actividad actual se encuentra dentro de parámetros esperados, aunque con la recomendación de no acercarse al cráter y atender las indicaciones de Protección Civil.
Contexto y vigilancia permanente
El Popocatépetl es uno de los volcanes más vigilados del continente. Desde hace varios años, el Cenapred y la UNAM mantienen un monitoreo continuo que permite anticipar cambios en su comportamiento y alertar a la población en caso de riesgo.
Este repunte de actividad, en pleno 15 de septiembre, se suma a la larga historia del volcán, cuya constante vigilancia es clave para la seguridad de millones de habitantes en los estados de Puebla, Morelos, Estado de México y la capital del país.
