Un masivo operativo de seguridad con retenes y revisiones ha tomado Boca del Río, pero la presencia de policías sin insignias genera desconfianza y temor.
Un intenso y masivo operativo de seguridad se ha desplegado en diversas colonias de Boca del Río, Veracruz, con retenes y revisiones aleatorias de vehículos. Sin embargo, la presencia de unidades y elementos policiacos sin insignias de identificación claras está generando alarma y desconfianza entre los ciudadanos.
Las calles de Boca del Río se han convertido en el escenario de un vasto despliegue de seguridad que, lejos de tranquilizar, ha encendido las alarmas de la población. Desde la mañana, elementos de diversas corporaciones policiales han establecido puntos de revisión y cortes a la circulación en colonias clave como Flores Magón, El Morro, Villa Rica, Lomas del Mar y La Tampiquera, afectando la movilidad en arterias importantes como la avenida Vía Muerta.
El objetivo declarado es reforzar la seguridad en el municipio. Sin embargo, un detalle ha transformado la percepción del operativo de una medida de protección a una fuente de incertidumbre y miedo: la participación de unidades y personal que no portan identificaciones visibles ni insignias oficiales de sus corporaciones.
La desconfianza como daño colateral
Según reportes de ciudadanos y observaciones en el terreno, algunos de los vehículos utilizados en los retenes son camionetas civiles y los agentes que realizan las inspecciones visten uniformes tácticos, pero sin los escudos, nombres o logos que permitan identificarlos plenamente como miembros de una fuerza de seguridad oficial y reconocida.
Esta ambigüedad es sumamente peligrosa en un estado como Veracruz, con un historial complejo de inseguridad y casos donde los límites entre la ley y el crimen se han desdibujado. Para el ciudadano común, ser detenido en un retén por una figura de autoridad no identificable plantea una serie de preguntas angustiantes: ¿Son realmente policías? ¿A qué corporación pertenecen? ¿Cómo puedo verificar su identidad? ¿Estoy seguro o en mayor riesgo?
«Te paran hombres armados, vestidos de negro, en camionetas sin logos y te dicen que es un operativo. ¿Cómo sabes que no son los malos? En Veracruz, ya no se puede confiar ciegamente. Da más miedo que seguridad», expresó un conductor que fue sometido a revisión.
Un contexto de seguridad reforzada
Este megaoperativo en Boca del Río no es un hecho aislado. Se produce en un contexto de seguridad reforzada en todo el estado. Recientemente, se anunció el despliegue de 200 militares en la zona sur de Veracruz para contener una ola de homicidios , lo que indica que las autoridades están aplicando una estrategia de mano dura.
No obstante, la táctica de utilizar elementos no identificables, sea cual sea la razón operativa, socava uno de los pilares fundamentales de la relación entre la policía y la comunidad: la confianza. La legitimidad de una fuerza de seguridad reside en su transparencia y en su capacidad de rendir cuentas, algo imposible si sus agentes operan en el anonimato.
Las autoridades han recomendado a la población permanecer en sus domicilios si no es necesario salir y utilizar vías alternas como el bulevar Miguel Alemán para evitar los congestionamientos. Sin embargo, no ha habido un pronunciamiento oficial que aclare la naturaleza de estas unidades sin insignias, dejando un vacío de información que es rápidamente llenado por la especulación y el temor.
La seguridad es una demanda prioritaria de los veracruzanos, pero los métodos para alcanzarla importan. Un operativo que siembra más dudas que certezas corre el riesgo de ser contraproducente, erosionando la confianza ciudadana que es vital para cualquier estrategia de seguridad exitosa a largo plazo.
