El regreso del Penacho de Moctezuma: ¿Un sueño lejano?
Este viernes, durante la tradicional conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó una de las cuestiones que, durante años, ha despertado el interés y la controversia en México: ¿Regresará el Penacho de Moctezuma a México? Esta pieza arqueológica, que se encuentra actualmente en el Museo Etnológico de Viena, Austria, sigue siendo un símbolo importante del patrimonio cultural mexicano. La historia del Penacho ha sido marcada por múltiples solicitudes de regreso, pero el gobierno austriaco ha mantenido su posición de no devolverlo.
En la conferencia, Enrique Álvarez Tostado, coordinador nacional de asuntos jurídicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), explicó que el Penacho de Moctezuma salió de México en condiciones legales, con el consentimiento de las autoridades mexicanas en su momento. Según Álvarez Tostado, no fue un acto de saqueo, robo o expolio, sino una salida acordada durante la época colonial. Esta información confirma que la pieza no fue tomada de manera ilegítima, lo que complica su regreso inmediato.
“La voluntad de las autoridades mexicanas permitió la salida del Penacho, y eso es algo muy complejo en términos legales”, comentó Álvarez Tostado.
La cooperación entre México y Austria: Un puente de restauración
A pesar de las dificultades en torno a la devolución, Álvarez Tostado destacó la excelente cooperación entre México y Austria respecto al Penacho de Moctezuma. En los últimos años, restauradoras mexicanas han trabajado en la conservación de la pieza, un esfuerzo que ha sido reconocido a nivel mundial. México cuenta con un alto nivel de experticia en arte plumario y restauración, lo que ha permitido que el Penacho sea cuidado de manera ejemplar en Viena.
“Las restauradoras mexicanas han realizado un trabajo extraordinario”, dijo Álvarez Tostado, subrayando que México tiene algunos de los mejores expertos en el mundo en este campo. Además, el gobierno austriaco ha mantenido en condiciones ideales tanto el clima como el ambiente de conservación del Penacho, lo que ha garantizado su preservación.
La historia del Penacho de Moctezuma: De la Conquista a Viena
El Penacho de Moctezuma, una majestuosa corona de plumas, es una de las piezas más representativas del arte indígena y de la cultura azteca. Con 1.75 metros de ancho y 1.16 metros de alto, esta pieza está compuesta por 374 plumas de colores brillantes, provenientes de quetzales y otros animales exóticos, y adornada con más de mil placas de oro. Sin embargo, su historia está llena de controversias y va más allá de la simple pregunta sobre su devolución.
Durante la Conquista de México, el Penacho fue llevado a Europa y, más tarde, se asignó al Emperador Carlos V, quien gobernaba España y el Sacro Imperio Romano Germánico. Fue en Viena, bajo la custodia de la Corte Imperial, donde el Penacho permaneció durante siglos, exhibido y restaurado varias veces. En el siglo XIX, fue presentado al público, aunque en condiciones deplorables debido al deterioro natural.
A pesar de los intentos de México por recuperar esta pieza en diversas ocasiones, el Penacho nunca ha sido devuelto. El expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) también solicitó en varias ocasiones su préstamo para una exposición en México, sin obtener respuesta positiva por parte del gobierno austriaco.
La actual postura del gobierno mexicano sobre el Penacho
Claudia Sheinbaum, en su conferencia, reiteró el compromiso del gobierno mexicano de seguir buscando la colaboración internacional para el regreso del Penacho, pero también reconoció la importancia de la cooperación en términos de conservación. Sheinbaum subrayó que la pieza continúa siendo un patrimonio cultural valioso para México, y su restitución es una causa que sigue pendiente.
“El Penacho sigue siendo un emblema de nuestra cultura, pero debemos respetar las circunstancias y la cooperación internacional para su cuidado”, declaró la presidenta.
La posición actual del gobierno mexicano es clara: el Penacho de Moctezuma es un bien cultural invaluable para la identidad nacional, pero su regreso no está garantizado en el corto plazo. La cooperación entre México y Austria seguirá siendo clave para mantener la pieza en las mejores condiciones posibles.
