Después de tres décadas de estrategias fallidas contra el crimen organizado en México, el Operativo Enjambre surge como un modelo prometedor para enfrentar este problema desde un enfoque integral, coordinado y basado en inteligencia.
Frente a los errores del pasado —como la improvisación, la militarización sin estrategia y la falta de coordinación—, este operativo liderado por el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum, propone una fórmula diferente: atacar al crimen organizado desde su núcleo financiero, político y social, mientras se reconstruye el tejido social.
¿Por qué no han funcionado las estrategias pasadas?
El combate al crimen organizado ha estado plagado de errores estratégicos:
- Descabezar cárteles: La captura de líderes genera fracturas internas que aumentan la violencia.
- Reacciones sin planeación: Operativos improvisados provocan represalias y aumentan la percepción de inseguridad.
- Descoordinación institucional: Los estados suelen delegar el problema al gobierno federal, sin colaboración efectiva.
- Falta de capacitación policial: Mandos inexpertos y cuerpos policiales desactualizados debilitan la respuesta al crimen.
El Operativo Enjambre rompe con estas dinámicas al priorizar la coordinación entre fuerzas, el uso de inteligencia estratégica y un enfoque en el corazón financiero del crimen organizado.
¿Qué es el Operativo Enjambre?
El Operativo Enjambre es un modelo que combina:
- Coordinación de fuerzas:
- Seguridad perimetral: Sedena y Marina.
- Seguridad en puntos críticos: Guardia Nacional.
- Seguridad inmediata: Policías estatales.
- Inteligencia operativa:
- Uso de información detallada para planificar detenciones estratégicas sin disparos ni violencia.
- Despliegue simultáneo en múltiples regiones:
- Cuatro puntos estratégicos en el Estado de México:
- Oriente: Chicoloapan e Ixtapaluca.
- Poniente: Santo Tomás, Amanalco, Texcaltitlán y Tejupilco.
- Norte: Huehuetoca, Coacalco, Jilotzingo y Naucalpan.
- Sur: Tonatico, frontera con Morelos.
- Cuatro puntos estratégicos en el Estado de México:
Resultados hasta ahora:
- Detenciones clave sin uso de fuerza letal.
- Desarticulación de la expansión de la Nueva Familia Michoacana.
- Refuerzo de la gobernabilidad estatal y municipal.
Los mensajes detrás del Operativo Enjambre
El Operativo Enjambre va más allá de las detenciones. Envía señales claras a diferentes frentes:
- Cero tolerancia a la corrupción: Funcionarios vinculados con el crimen organizado, independientemente de su afiliación partidista, serán sancionados.
- México está preparado: Un mensaje para actores internacionales como Donald Trump: México tiene la capacidad de enfrentar al crimen organizado con estrategias efectivas.
- Compromiso con la gobernabilidad: Fortalecer a los gobiernos municipales como primera línea de defensa en seguridad pública.
El siguiente paso: golpear las finanzas criminales
Para desarticular verdaderamente a las organizaciones criminales, el enfoque debe ir más allá de los líderes y brazos operativos. Es necesario atacar su columna vertebral: las finanzas.
Cómo hacerlo:
- Detener a sus operadores financieros: Contadores, empresarios, corredores de bolsa y prestanombres que lavan dinero.
- Extinción de dominio: Confiscar activos como propiedades, vehículos y cuentas bancarias.
- Cortar el flujo de capital: Esto paraliza su capacidad de operar, desde la logística hasta el pago de nómina.
Reconocer al crimen organizado como una empresa criminal transnacional permite diseñar estrategias más efectivas y específicas para su desarticulación.
Reconstruir el tejido social: el eje olvidado de la seguridad
El éxito de cualquier estrategia de seguridad a largo plazo depende de la reconstrucción del tejido social. Esto incluye:
- Programas sociales focalizados: Alternativas económicas y educativas en comunidades vulnerables.
- Policías de proximidad: Construir confianza entre la ciudadanía y las autoridades.
- Reinserción del “brazo social” del crimen: Transformar a comunidades cooptadas por el narcotráfico en capital social positivo.
Conclusión: el camino hacia la paz social
El Operativo Enjambre representa un cambio significativo en la estrategia de seguridad en México. Con un enfoque en inteligencia, coordinación y ataques a las finanzas del crimen organizado, la administración de Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch está marcando un precedente que podría replicarse a nivel nacional.
No se trata solo de capturar criminales, sino de desmantelar las estructuras que los sostienen mientras se fortalecen las comunidades desde la base. Si esta estrategia se consolida, México podría estar dando los primeros pasos firmes hacia la recuperación de la paz social.
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