Una tragedia en Chimalhuacán sacudió al Estado de México luego de que una niña de 4 años revelara el feminicidio de su hermanita de apenas 2 años. La menor, al confesarle a sus abuelos los abusos que ambas sufrían, permitió que las autoridades descubrieran el crimen.
El hallazgo ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Ciruelos, entre Vicente Guerrero y San Lázaro, en el municipio de Chimalhuacán. Tras la denuncia de los abuelos, elementos de la Policía Municipal y Estatal ingresaron al domicilio y encontraron el cuerpo de la niña de 2 años cubierto con tierra y oculto bajo un sillón. La pequeña presentaba visibles huellas de violencia.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó que ya se inició una carpeta de investigación por el delito de feminicidio. Peritos realizaron las primeras diligencias en el lugar, mientras que familiares de las víctimas señalaron directamente al padre de las menores como el principal responsable del crimen.
Padres prófugos y sin paradero conocido
El principal sospechoso, padre biológico de las niñas, huyó del lugar junto a su actual pareja sentimental. Ambos se encuentran prófugos y su identidad no ha sido revelada oficialmente por las autoridades.
De acuerdo con testimonios de los familiares, el hombre habría ejercido violencia contra las menores de forma constante. Fue gracias a la valentía de la niña de 4 años que se pudo conocer el caso y alertar a las autoridades antes de que pudiera encubrirse por completo.
La Fiscalía mexiquense desplegó un operativo para dar con el paradero del presunto feminicida y su cómplice, mientras organizaciones defensoras de los derechos de la infancia y la mujer exigieron justicia y mayor protección para niñas y niños en situación de riesgo.
Este nuevo caso de violencia infantil y feminicidio en el Estado de México pone nuevamente sobre la mesa la urgente necesidad de reforzar los mecanismos de denuncia, atención y seguimiento ante situaciones de maltrato familiar.
Las autoridades continúan con las investigaciones, mientras la comunidad exige justicia para la pequeña víctima y protección para la niña sobreviviente.
