Este jueves 22 de enero se confirmó el fallecimiento de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, primer obispo y pastor de la diócesis de Cancún-Chetumal, una figura importante en la historia reciente de la Iglesia católica en Quintana Roo.
Su muerte ocurrió a pocos días de que concluyera formalmente su ministerio al frente de la diócesis, luego de haber anunciado su renuncia en diciembre del año pasado, al cumplir la edad establecida por el Derecho Canónico.
Pedro Pablo Elizondo Cárdenas nació el 4 de septiembre de 1949 en San José de Gracia, Michoacán. Formado en Roma, cursó estudios de Filosofía en la Universidad Pontificia Gregoriana y de Teología en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino.
Fue ordenado sacerdote el 24 de diciembre de 1982, en Roma, dentro de la Congregación de los Legionarios de Cristo. A lo largo de su trayectoria, ejerció labores formativas y académicas en distintos países, como España, Estados Unidos, Chile e Irlanda, donde fue maestro de novicios, profesor de pastoral hispana y rector de seminarios.
Su llegada y legado en Quintana Roo
El 26 de octubre de 2004, el papa Juan Pablo II lo nombró Obispo Prelado de Cancún-Chetumal. Tomó posesión del cargo el 22 de noviembre de ese mismo año, en una etapa clave para la consolidación de la Iglesia en una región marcada por el crecimiento poblacional y la diversidad cultural.
Su papel fue determinante el 15 de febrero de 2020, cuando el papa Francisco elevó la entonces Prelatura de Cancún-Chetumal a rango de Diócesis, nombrándolo como su primer obispo, cargo que desempeñó durante seis años.
Durante su gestión, Monseñor Pedro Pablo impulsó el fortalecimiento de las comunidades parroquiales, el acompañamiento pastoral y el arraigo de la diócesis en la vida social de Quintana Roo, convirtiéndose en un referente espiritual para miles de fieles.
Una despedida cercana al relevo episcopal
El fallecimiento de Monseñor Pedro Pablo Elizondo ocurrió en un momento particularmente simbólico para la Iglesia en Quintana Roo. Apenas semanas antes, el obispo emérito había iniciado el proceso de entrega de la diócesis de Cancún-Chetumal.
Luego de más de dos décadas de acompañar el crecimiento pastoral de la región, su salida estaba marcada por una transición ordenada y por el reconocimiento a una vida dedicada al servicio religioso.
La Diócesis había informado que el obispo auxiliar de México, Salvador González Morales, asumirá oficialmente el cargo el próximo 27 de febrero de 2026, en una ceremonia prevista como el inicio de una nueva etapa para la comunidad católica del estado.
Para muchos fieles, sacerdotes y comunidades parroquiales, el momento representó no solo el cierre de un ciclo institucional, sino también la pérdida de un pastor cercano, que acompañó a generaciones enteras en un territorio marcado por el constante cambio social y demográfico.
Condolencias de la gobernadora Mara Lezama
Luego de darse a conocer la noticia, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, expresó públicamente sus condolencias y reconoció la huella que dejó el líder religioso en la entidad.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas. Su vida y trayectoria estuvieron marcadas por una destacada labor pastoral, el compromiso con el servicio y una amplia contribución al desarrollo de la comunidad en Quintana Roo”, señaló.
La mandataria extendió sus condolencias a familiares, amistades y a la comunidad católica, destacando que su misión será recordada con cariño y respeto.
