El relevo en la dirigencia católica de Quintana Roo quedó formalizado este sábado, luego de que el papa León XIV aceptó la renuncia de Pedro Pablo Elizondo Cárdenas y nombró a monseñor Salvador González Morales como nuevo obispo de la Diócesis Cancún–Chetumal.
El cambio sorprendió a parte del clero local, aunque la transición ya estaba en curso desde hace año y medio, cuando Elizondo solicitó su retiro por razones de edad, como establece el Derecho Canónico.
Elizondo, originario de Michoacán y miembro de los Legionarios de Cristo, dejó el cargo a los 76 años. Inició su servicio en Quintana Roo en 2004, cuando el papa Juan Pablo II lo nombró obispo de la entonces Prelatura Cancún-Chetumal. Bajo su conducción, el territorio eclesial fue elevado a Diócesis en 2020, consolidándose como una estructura pastoral clave para la comunidad católica del estado.
En su primera aparición pública como arzobispo, Salvador González Morales, quien hasta hace unas semanas era obispo auxiliar de la Arquidiócesis de la Ciudad de México, expresó su sorpresa y agradecimiento por la encomienda:
“Manifestar mi sorpresa, mi alegría y esperanza al haber recibido la noticia de que el papa León XIV me había encomendado el servicio de caminar junto con ustedes. Quiero externar mi gratitud a mi querido hermano don Pedro Pablo Elizondo”, señaló.
Un nuevo liderazgo religioso y el reconocimiento estatal
El nuevo obispo asumirá una diócesis que atiende a una población en constante crecimiento. Sacerdotes del estado adelantaron que en los próximos días se llevará a cabo la ceremonia formal de toma de posesión, donde el clero local rendirá fidelidad a González Morales, cuyo trabajo pastoral ha destacado en la mayor arquidiócesis del país.
La gobernadora Mara Lezama celebró el nombramiento y envió un mensaje de bienvenida al nuevo líder religioso.
“Envío una gran felicitación a S.E. Monseñor Salvador González Morales, nuevo Obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal, le damos la más cordial bienvenida a Quintana Roo. Le deseamos lo mejor para esta encomienda episcopal para toda la comunidad católica del estado”, afirmó.
También aprovechó para reconocer el legado de Elizondo durante sus dos décadas de servicio pastoral.
“Con profundo respeto, también aprovecho para reconocer la gran labor de S.E. Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas durante su gestión en Quintana Roo”, expresó la mandataria.
Con la llegada de Salvador González, la Iglesia católica de Quintana Roo inicia una nueva etapa marcada por la continuidad pastoral y el reto de acompañar a una sociedad diversa, en crecimiento y con problemas sociales que siguen evolucionando.
