La vida en Monterrey se ha vuelto más cara y menos saludable. El municipio ha implementado un aumento masivo del 220% en las tarifas de parquímetros, mientras la ciudad amanece de nuevo bajo una capa de contaminación que las autoridades califican como «mala» para la salud.
Los ciudadanos de Monterrey, Nuevo León, enfrentan una creciente presión sobre su calidad de vida y sus finanzas personales, derivada de dos frentes simultáneos: una decisión administrativa que encarece drásticamente el estacionamiento en la vía pública y una crisis ambiental que deteriora la calidad del aire que respiran.
Un Aumento del 220% en Parquímetros
A partir de esta semana, el costo por usar un parquímetro en Monterrey ha aumentado de 2.50 pesos a 8 pesos por hora, lo que representa un incremento del 220%. Esta es la primera actualización de la tarifa en 22 años y se implementará a través de un sistema digital mediante la aplicación Kigo, ya utilizada en otros municipios del área metropolitana como San Pedro y San Nicolás.
El ayuntamiento justifica la medida argumentando que aumentará la recaudación de 35 a casi 100 millones de pesos anuales. Según el acuerdo del Cabildo, una porción significativa de estos nuevos ingresos (5.50 pesos por cada hora) se destinará a obras de infraestructura vial y a la creación de más espacios de estacionamiento. Como incentivo, se ofrecerán tres horas gratuitas a quienes usen la aplicación por primera vez.
Sin embargo, para el ciudadano común, el impacto inmediato es un aumento sustancial en el costo de realizar actividades cotidianas en el centro y otras zonas reguladas de la ciudad.
«Luego de 22 años sin cambios, el Municipio de Monterrey actualizó la tarifa de parquímetros, que a partir de este lunes 7 de julio será de 8 pesos por hora, un aumento del 220 por ciento.»
Aire «Malo» y Riesgos para la Salud
Al mismo tiempo que se encarece el costo de vida, la salud de los regiomontanos se ve amenazada por la persistente mala calidad del aire. Los reportes del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental del estado indican que el aire ha alcanzado un «nivel alto de contaminación» y es «poco saludable para los grupos sensibles».
Las mediciones muestran niveles preocupantes de varios contaminantes:
- Partículas PM10 y PM2.5: Calificadas como «Malas», estas partículas finas pueden entrar en los pulmones y el torrente sanguíneo, provocando problemas respiratorios y cardíacos.
- Dióxido de Nitrógeno (NO2): También en nivel «Malo», su inhalación aumenta el riesgo de afecciones respiratorias.
- Ozono (O3): Aunque en niveles más bajos en las últimas horas, el aumento de la contaminación por ozono ha sido señalado como una de las causas del agravamiento general de la calidad del aire en la metrópoli.
Las autoridades han emitido recomendaciones para que la población, especialmente los grupos sensibles (niños, ancianos y personas con enfermedades preexistentes), reduzcan el tiempo que pasan al aire libre y eviten actividades físicas vigorosas.
Esta doble crisis —un golpe directo al bolsillo y una amenaza constante a la salud pública— crea una situación de presión para los habitantes de una de las ciudades más importantes de México, quienes ahora deben pagar más por vivir en un entorno cada vez más contaminado.
