En medio de incertidumbre y dificultades, cientos de migrantes iniciaron su recorrido desde Tapachula, Chiapas, con la esperanza de llegar a Estados Unidos, pese a que la aplicación CBP One, una herramienta clave para solicitar asilo, fue suspendida. Entre ellos había familias completas, con niños y jóvenes, que buscan mejores oportunidades lejos de la violencia y la pobreza en sus países de origen.
La madrugada del 21 de enero, la caravana llegó al municipio de Huixtla después de un arduo recorrido de siete horas. Aunque agotados, los migrantes mantienen su objetivo firme: cruzar la frontera norte, incluso si deben recurrir a vías no oficiales.
¿Qué era CBP One y por qué fue cancelado?
CBP One fue una aplicación implementada en 2021 que permitía a los migrantes programar entrevistas en la frontera para solicitar asilo de forma legal. Sin embargo, minutos después de la toma de poder de la nueva administración estadounidense, todos los procesos vinculados a esta herramienta fueron suspendidos.
En su lugar, se reinstaló el Protocolo de Protección Migratoria (MPP), también conocido como “Quédate en México”. Este obliga a los migrantes a esperar en territorio mexicano hasta que sus solicitudes de asilo sean resueltas. Esto ha generado tensión, ya que las capacidades de los albergues y los recursos disponibles en México son limitados.
El papel de México en la nueva política migratoria
Con la reinstalación del MPP, el gobierno mexicano se enfrenta a la tarea de atender a miles de personas varadas en su territorio. Elementos de Protección Civil, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) han acompañado la caravana para garantizar la seguridad de los migrantes en su camino, aunque esto no ha frenado las críticas sobre las condiciones precarias que enfrentan.
Además, las autoridades locales han advertido que el refuerzo militar en la frontera norte podría derivar en un aumento de intentos peligrosos de cruzar por rutas clandestinas.
Historias de lucha y esperanza
Entre los integrantes de la caravana se encuentran mujeres como María López, quien viaja con sus dos hijos pequeños desde Honduras. “No quiero que crezcan en medio de la violencia, quiero un futuro para ellos”, comenta mientras camina bajo el sol abrasador. Como muchos otros, María no considera regresar a su país una opción viable.
En contraste, otros migrantes buscan establecerse temporalmente en la Ciudad de México para trabajar y ahorrar dinero, con el objetivo de retomar su travesía en el futuro. Sin embargo, las oportunidades laborales y las condiciones de vida son limitadas para quienes carecen de documentación.
Lo que sigue para los migrantes
Mientras las autoridades estadounidenses definen las nuevas políticas migratorias, el destino de miles de personas que han apostado todo por llegar a EE. UU. permanece incierto. Las citas programadas bajo CBP One podrían ser canceladas definitivamente, y los migrantes deberán ajustarse a las nuevas reglas que imponga la administración actual.
En tanto, la caravana avanza con un mensaje claro: la migración no se detendrá mientras exista la necesidad de buscar un futuro mejor.
¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
