Migrantes brasileños hacen parada estratégica en Cancún  

Migrantes brasileños hacen parada estratégica en Cancún  
Migrantes brasileños hacen parada estratégica en Cancún  

Escapar de la violencia y encontrar mejores oportunidades económicas están haciendo que miles de brasileños emigren hacia México, con el fin de llegar a la frontera con Estados Unidos. Recorren miles de kilómetros para hacer una parada necesaria en Quintana Roo. 

El vicecónsul de Brasil en Cancún, Alexandre Rigueira, explicó que es tanto el anhelo por cumplir el “sueño americano”, que los migrantes están dispuestos a recorrer grandes distancias a través de la jungla y arriesgar su vida en el camino. 

Aunque se enfrentan a diferentes obstáculos, uno de los mayores desafíos es sortear el amplio territorio mexicano, donde son indocumentados desde que, en diciembre de 2021, el gobernador federal volvió a solicitarles cissa para entrar al país. 

Por ello, los migrantes brasileños han diseñado un plan de viaje en el que Cancún se ha convertido en un punto estratégico, pues al contar con las características de un destino turístico internacional, les brinda la oportunidad de “camuflarse” en la ciudad y pasar desapercibidos ante los ojos de las autoridades migratorias. Desde Cancún toman un autobús que los lleve a Tijuana. 

“Es más fácil convencer a las autoridades que van de vacaciones a Cancún y no a Tijuana. No creo que Tijuana sea un destino tan conocido para vacaciones como Cancún,. Es una ciudad interesante, es una ciudad grande, pero no es un destino turístico insignia de México”, explica Rigueira. 

Según el diplomático, en Tijuana planean cómo cruzar hacia Estados Unidos, aunque muchos de ellos son detenidos antes de llegar a esa ciudad fronteriza. 

Los tratan como bandidos 

El vicecónsul Riguerira afirma que, además del calvario que implica cruzar largas distancias, los inmigrantes que son detenidos por las autoridades mexicanas se enfrentan a un reto mayor: la precariedad y el mal trato, pues son asegurados en condiciones inhumanas y se les niega el acceso a servicios básicos. 

“La verdad es que muchos brasileños que son detenidos reciben un trato de bandidos. Les sacan sus pertenencias, los ponen en una habitación con 30 o 40 personas, con un baño en malas condiciones, les quitan su teléfono, se quedan incomunicados y, en la mayoría de las veces, no les dejan llamar al consulado”, señala. 

Sin embargo, este problema no sólo se ha focalizado en el Caribe mexicano , sino que se extiende a lo largo y ancho de la República Mexicana, donde el Instituto Nacional de Migración ejerce violencia y los trata con precariedad. 

“Desde que estoy aquí, los mexicanos, las autoridades migratorias del Instituto Nacional de Migración, están tratando a los brasileños como bandidos. La manera como las autoridades migratorias mexicanas están tratando a los brasileños, en general, es un tema que para mí está muy equivocado”, dice. 

Recursos limitados desde consulado

El vicecónsul Rigueira asegura que el consulado tiene una limitada capacidad para ayudar a los migrantes indocumentados. Si bien, puede ofrecer servicios consulares básicos, no tienen la capacidad para dar un seguimiento a aquellos que ingresan de forma ilegal. 

“No tenemos mucho que hacer, si son ilegales tienen que regresar de donde vinieron. En ese caso, nosotros no tenemos vuelos de repatriación, en general es la Organización Mundial de Migración la que paga por un vuelo de regreso. Pero cuando vienen caminando por Guatemala, el Instituto Nacional de Migración es el que los lleva en bus a la frontera y los hacen caminar de regreso a Guatemala”.

Primero llegan a Yucatán

El tránsito de migrantes por Yucatán ha cobrado mayor relevancia en los últimos meses, con al menos 400 detenciones reportadas por la Secretaría de Seguridad Pública. De este total, cerca de 100 personas son originarias de Brasil, cuyo destino final era Quintana Roo.

Durante el periodo vacacional de Semana Santa, se registró un aumento en la llegada de migrantes provenientes de Haití, India, Cuba, El Salvador, Nicaragua, Venezuela, Guatemala, Costa Rica y, más recientemente, Brasil.

El primer caso documentado de detenciones de brasileños en Yucatán ocurrió el 5 de abril, cuando las autoridades aseguraron a 107 personas, entre ellas varios ciudadanos brasileños, quienes fueron remitidos al Instituto Nacional de Migración.

Posteriormente, el 14 de abril, se detuvo a otros nueve brasileños, seguido de dos más el 17 de abril, quienes viajaban con migrantes de otras nacionalidades. El 23 de abril, Seguridad Ciudadana interceptó al mayor grupo registrado hasta entonces: 42 brasileños. 

Al día siguiente, el 24 de abril, la Policía Estatal y la Guardia Nacional detuvieron a otros 25 brasileños, quienes declararon su intención de llegar a Cancún, trabajar temporalmente para reunir dólares y continuar su viaje hacia Estados Unidos.

En mayo, las detenciones continuaron. El 4 de mayo, se interceptó a 15 brasileños más en el estado, consolidando un patrón creciente de migración irregular en la región.

Ante esta situación, la titular de la oficina del Instituto Nacional de Migración de Yucatán, Carmen de los Santos, descartó que en la entidad haya un foco rojo por el flujo de indocumentados. 

“Consideramos que es una de las opciones para dirigirse a otros estados más cercanos. Hemos identificado que el trayecto que recorren los migrantes que son detenidos es desde Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo”, dijo. 

Una arriesgada tradición 

Aunque la mayoría de los migrantes abandonan Brasil para ir en búsqueda de mejores condiciones económicas y de seguridad, hay algunos que lo hacen por una tradición local. 

Esta práctica es común entre los habitantes de una región cercana a la ciudad de Governador Valadares, quienes, a pesar de tener una vida cómoda y adecuada a sus necesidades, consideran que el viaje a Norteamérica como una opción para mejorar su economía. 

“Es una tradición de hace décadas, de gente que simplemente se va a Estados Unidos. Es gente que tenía un restaurante ahí, que tenía una vida confortable, pero que quería vivir el sueño de llegar a Estados Unidos”, explica Alexandre Rigueira. 

La ruta migrante 

  • Después de recorrer miles de kilómetros, los migrantes brasileños llegan a Guatemala e ingresan a territorio mexicano por Chiapas. 
  • De ahí son transportados en autobuses y camionetas de turistas por carretera hasta Escárcega, Campeche. 
  • Ahí tienen dos opciones: enfilarse directamente hacia Chetumal, en un trayecto más corto, o subir hasta Yucatán. Generalmente optan por Yucatán, debido a que hay menos filtros policiacos. 
  • Llegan a Mérida y de ahí avanzan hacia Cancún. Si logran sortear la vigilancia carretera, incluso se enfilan hacia Playa del Carmen o Tulum. 
  • En Quintana Roo se toman un tiempo antes de subirse a otro autobús que los lleve a Tijuana, ahí planearán el momento para cruzar a Estados Unidos. 

Detenciones en Quintana Roo 

  • 22 de abril: luego de que el conductor de una camioneta tipo suburban se negara a detenerse en un filtro de revisión en la carretera que va de Playa del Carmen a Tulum, se inició una persecución policial que terminó con la detención de 11 indocumentados brasileños. 
  • 28 de abril: Tras un operativo de seguridad en un domicilio al norte de Cancún, las autoridades detuvieron a 22 migrantes, de los cuales 13 provenían de Brasil y 9 de la India. 
  • De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, entre noviembre y diciembre del año pasado, se logró la detención de 350 migrantes en el municipio de Othón P. Blanco, entre ellos ciudadanos brasileños y de otras nacionalidades como Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. 
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Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
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