México y EE.UU. en negociación: pausa a aranceles y retos para el comercio

Donald Trump pausó aranceles a México por un mes tras diálogo con Claudia Sheinbaum. ¿Qué sigue para el comercio y la seguridad? Claves de la negociación.

El pasado sábado 1 de febrero, Donald Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles del 25% a productos de México y Canadá, así como un 10% a las importaciones provenientes de China. La medida puso en jaque la relación comercial entre los socios del T-MEC, desatando una crisis diplomática que puso a prueba la capacidad de negociación de México.

Tras intensas conversaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum logró frenar la aplicación inmediata de los aranceles, al menos por un mes, estableciendo un plazo de negociación en el que se buscará atender las preocupaciones de Estados Unidos en materia de seguridad, migración y comercio.

La negociación Sheinbaum-Trump: claves del acuerdo

Desde el primer momento, la mandataria mexicana optó por el diálogo diplomático en lugar del conflicto, convocando a reuniones de alto nivel con su equipo económico y diplomático, encabezado por Marcelo Ebrard y Juan Ramón de la Fuente.

Algunos de los puntos clave en la negociación han sido:

  • Pausa temporal en la aplicación de aranceles: Se acordó un plazo de 30 días para buscar soluciones a las preocupaciones de EE.UU.
  • Refuerzo en la cooperación de seguridad: México se comprometió a fortalecer medidas contra el tráfico de fentanilo y mejorar su política migratoria.
  • Revisión de acuerdos comerciales: Se estableció un grupo de trabajo para evaluar los flujos comerciales y garantizar que el comercio bilateral continúe beneficiando a ambas naciones.

El impacto de los aranceles en la economía mexicana

Las exportaciones de México hacia Estados Unidos representan más del 80% de su comercio exterior, con sectores clave como la industria automotriz, manufacturera y agroalimentaria dependiendo en gran medida del mercado estadounidense.

De aplicarse los aranceles, los efectos serían devastadores para la economía mexicana:

  • Aumento de costos para exportadores mexicanos.
  • Incremento en el precio de productos en EE.UU., afectando a consumidores y empresas.
  • Desaceleración del crecimiento económico en México, con impacto en el empleo y la inversión.

Las cámaras empresariales han manifestado su respaldo a la estrategia del gobierno mexicano y han insistido en la importancia de buscar alternativas para fortalecer el mercado interno y reducir la dependencia comercial con EE.UU.

¿Un respiro o solo una tregua?

El acuerdo alcanzado ofrece un respiro momentáneo, pero la amenaza de los aranceles sigue latente. Trump ha utilizado la política comercial como herramienta de presión en el pasado, y la cercanía de las elecciones en EE.UU. podría jugar en contra de México.

Ahora, el reto es aprovechar el mes de gracia para consolidar una estrategia que no solo evite los aranceles, sino que fortalezca la economía mexicana en caso de futuras presiones.

El camino a seguir: unidad y diversificación comercial

México debe fortalecer su mercado interno, diversificar sus socios comerciales y reducir su vulnerabilidad ante decisiones unilaterales de EE.UU. Iniciativas como el Plan México, que busca potenciar la economía nacional, son clave en este proceso.

El llamado de la presidenta Sheinbaum a la unidad nacional es más necesario que nunca. Gobiernos estatales, empresarios y sociedad deben sumar esfuerzos para proteger el crecimiento económico y evitar que decisiones externas afecten la estabilidad del país.

La pausa es solo temporal. El desafío real está por venir.

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