La confianza del consumidor mexicano repuntó ligeramente durante julio de 2025, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), elaborada por el INEGI y el Banco de México. El indicador general se ubicó en 45.9 puntos, lo que representa un incremento mensual de 0.4 puntos, aunque todavía se mantiene 1.2 puntos por debajo del nivel registrado en el mismo mes del año anterior.
Este índice, que mide cómo perciben los mexicanos su economía personal y la del país, ayuda a anticipar el comportamiento del consumo en los próximos meses. Por ejemplo, si una familia siente que su economía ha mejorado y que el país va por buen camino, es más probable que decida comprar un refrigerador o salir de vacaciones.
Uno de los aspectos más alentadores del reporte es que aumentó la percepción de que es un buen momento para adquirir bienes duraderos, como muebles, electrodomésticos o una televisión. Este componente alcanzó 32 puntos, creciendo 2.5 puntos respecto a junio y 2.1 frente a julio de 2024. Aunque aún es bajo, este repunte sugiere que algunos hogares están empezando a considerar gastos más grandes.
Sin embargo, la encuesta también revela que los mexicanos son más pesimistas sobre el futuro económico del país. El indicador que mide las expectativas económicas de México para los próximos 12 meses cayó a 47.5 puntos, con una disminución anual de 3.9 puntos, la mayor de todos los componentes. Esto significa que, aunque hoy sienten cierta estabilidad, la incertidumbre sobre lo que vendrá sigue pesando.
A nivel personal, la mayoría considera que su situación actual ha mejorado ligeramente respecto al año pasado. Pero cuando se les pregunta cómo se verán dentro de un año, las respuestas ya no son tan optimistas: la cifra bajó 0.2 puntos mensualmente y 0.9 en términos anuales.
Entre los indicadores complementarios, destaca el fuerte crecimiento en las posibilidades actuales para comprar ropa, calzado y alimentos, que subieron 3.4 puntos en julio. Esto puede reflejar que algunas familias se sienten más cómodas haciendo compras del día a día, pero no necesariamente preparadas para comprometerse con gastos mayores.
También mejoraron las expectativas de salir de vacaciones y de ahorrar dinero, aunque de forma moderada. En cambio, los planes de comprar o remodelar una casa (20.2 puntos) y de adquirir un automóvil (15.3 puntos) continúan siendo bajos, lo que confirma que los grandes gastos siguen fuera del radar para la mayoría.
