Menonitas en Yucatán: alertan por daño ambiental y falta de regulación agrícola

El doctor Eduardo Batllori Sampedro, investigador del Departamento de Ecología Humana del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Mérida, consideró necesario y positivo que comiencen a tomarse acciones concretas para regular las actividades agrícolas de las comunidades menonitas en la región.

“Confío en que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) intervenga para poner un freno al abuso de agroquímicos y al uso de productos genéticamente modificados en sus cultivos.

“No se sabe realmente cómo llegaron los grupos menonitas a territorio estatal; sabemos que en ocasiones rentan terrenos ejidales y en algunos casos el Gobierno Federal les ha otorgado terrenos nacionales a un costo muy bajo”, advirtió.

Agregó que, lejos de establecer vínculos armónicos con el entorno, los menonitas han demostrado un patrón de explotación intensiva del territorio. 

“Han tenido un comportamiento depredador, en especial los asentamientos cercanos a la Reserva Biocultural del Puuc, donde se han detectado desmontes sin permiso y abuso en el uso de agroquímicos, incluidos algunos que ya están prohibidos por las normas oficiales mexicanas”, dijo.

CONGRESO DENUNCIA DAÑO AMBIENTAL POR MENONITAS EN YUCATÁN

Desde el Poder Legislativo, el diputado Harry Rodríguez Botello Fierro, del Partido Verde Ecologista de México, explicó que la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha dejado en evidencia de que existe un patrón de malas prácticas ambientales por parte de estos grupos. 

“Las inspecciones realizadas por Profepa en predios forestales de Yucatán, Campeche y Quintana Roo son reflejo de un buen trabajo por parte de esa instancia federal, pero también nos hablan de una conducta reiterada que atenta contra el medio ambiente y la paz social”, declaró.

El diputado explicó que muchas de estas comunidades sobreexplotan los recursos sin respetar los criterios establecidos por la ley. 

“La normativa ambiental es muy clara. Todo proyecto agrícola, comercial o habitacional debe procurar el menor daño posible al ambiente, y en su caso, aplicar medidas compensatorias, pero lo que hemos visto es deforestación masiva, pérdida de biodiversidad y un acceso indiscriminado al agua subterránea. Esto no solo vuelve insostenible el recurso, sino que genera malestar entre las comunidades vecinas y un clima de tensión social que debe atenderse con urgencia”, comentó.

SEMARNAT ADVIERTE DESASTRE AMBIENTAL 

La preocupación por las prácticas agrícolas de los menonitas no es exclusiva de Quintana Roo. En semanas recientes, la secretaria federal de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, advirtió que estas comunidades representan un “problema ambiental” en la península de Yucatán, especialmente por el uso de plaguicidas nocivos y la siembra de cultivos transgénicos de soya y el maíz.

Bárcena reveló que integrantes de la Semarnat han sido enfrentados por habitantes de las comunidades menonitas con armas al intentar frenar las actividades ilegales en zonas protegidas. “Hemos ido a impedir sus actividades y nos han salido hasta con armas los menonitas en Yucatán”, denunció.

La funcionaria hizo un llamado a los ejidatarios y campesinos a evitar vender o rentar sus tierras a estas comunidades, pues de lo contrario el impacto ambiental de las prácticas agrícolas y ganaderas seguirán dañando la estabilidad del medio ambiente en las regiones que hoy habitan. 

Casos como la deforestación ilegal en la reserva Bala’anK’aax y en la Reserva Biocultural del Puuc, así como la muerte masiva de abejas por agroquímicos en Campeche y Yucatán, han encendido alertas ambientales en todo el país.

Por ello, tanto desde el ámbito estatal como federal, se plantea la necesidad de crear un marco regulatorio específico para integrar a las comunidades menonitas a un modelo productivo sustentable y con respeto por el medio ambiente.

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