El Palacio Legislativo de San Lázaro realizó este viernes un simulacro nacional de evacuación con motivo de la conmemoración de los sismos ocurridos el 19 de septiembre de 1985 y 2017. El ejercicio permitió evacuar de manera ordenada a más de 3 mil personas, entre trabajadores y visitantes, reafirmando la importancia de la protección civil y la cultura de la prevención en México.
Alerta sísmica y evacuación ordenada
A las 12 horas en punto, como se había notificado previamente, sonó la alerta sísmica dentro del Palacio Legislativo. De inmediato, el personal y los visitantes comenzaron a evacuar los edificios del complejo, siguiendo las rutas establecidas por Protección Civil, hasta colocarse en la explanada principal a esperar la finalización del simulacro.
El ejercicio se realizó de manera simultánea en 11 inmuebles internos del complejo y tres inmuebles externos, incluyendo la antigua garita de San Lázaro. La evacuación se completó en menos de cinco minutos, demostrando coordinación y disciplina entre todos los participantes.
Reconocimiento de autoridades legislativas
El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila (Morena), destacó la efectividad del simulacro. “Se evacuaron 3 mil 200 personas en menos de 5 minutos y se logró desalojar un total de 11 inmuebles internos y tres externos”, informó tras recibir el reporte del personal de Protección Civil, que revisó el estado de todos los edificios para garantizar la seguridad del personal y visitantes.
Monreal recordó que la fecha del 19 de septiembre tiene un significado especial para México, al conmemorar los sismos de 1985 y 2017, que cobraron miles de vidas. “Hoy es un día particularmente triste para todos los mexicanos. Recordamos a las víctimas y a sus familias con tristeza”, agregó.
Importancia de la preparación ante desastres
El legislador enfatizó la necesidad de seguir las indicaciones de las autoridades y destacó que el país ha avanzado en la preparación para responder ante fenómenos naturales. “Estamos cada vez mejor preparados para enfrentar cualquier siniestro”, aseguró.
Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro, Kenia López Rabadán (PAN), coincidió en que es crucial reforzar los servicios de Protección Civil en todo el país. Destacó que la realización de simulacros ordenados y regulados permite garantizar que, en caso de un sismo real u otra emergencia, el personal y los visitantes sepan cómo actuar de manera segura.
Destinar recursos para la protección de los ciudadanos
López Rabadán subrayó que el 19 de septiembre obliga a poner énfasis en la Protección Civil y en la asignación adecuada de recursos públicos para proteger vidas y patrimonio. “El dinero público debe estar enfocado para municipios, estados y todo el país. Salvar la vida de las personas debe ser una prioridad para los legisladores”, indicó.
La legisladora también señaló que la cultura de la prevención no solo implica realizar simulacros, sino también fortalecer la infraestructura y protocolos de seguridad, garantizando la protección de todos los ciudadanos ante cualquier eventualidad natural.
Cultura de prevención en México
El simulacro de San Lázaro refuerza la cultura de prevención y la conciencia ciudadana ante sismos y otros fenómenos naturales. La evacuación rápida y ordenada de miles de personas demuestra que, con planificación y coordinación, es posible reducir riesgos y garantizar la seguridad en espacios públicos y de trabajo.
La conmemoración del 19 de septiembre se ha consolidado como un recordatorio anual de la importancia de la prevención, la preparación y la cooperación entre autoridades y ciudadanos, un mensaje que resuena tanto en San Lázaro como en todo México.
El exitoso simulacro en la Cámara de Diputados evidencia que la disciplina, la coordinación y la capacitación son fundamentales para enfrentar desastres naturales. Evacuar a más de 3 mil personas en menos de cinco minutos refleja la eficacia de los protocolos de protección civil, así como el compromiso de las autoridades legislativas para salvaguardar la vida de trabajadores y visitantes.
La experiencia de San Lázaro subraya la necesidad de mantener una cultura de prevención sólida, fortalecer los recursos de Protección Civil y asegurar que cada ciudadano conozca cómo actuar ante emergencias, consolidando un país más resiliente frente a los sismos y otros fenómenos naturales.
