El documental «Llamarse Olimpia», que narra la cruzada de la activista Olimpia Coral Melo, se alzó con el Premio Mezcal a Mejor Película Mexicana en la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), consolidando una historia de justicia como un hito cultural.
Guadalajara se convirtió en el epicentro del cine mexicano este fin de semana, no solo por la celebración de uno de los festivales más importantes de Iberoamérica, sino por el mensaje contundente que emanó de su premiación. El documental «Llamarse Olimpia», dirigido por Indira Cato, fue galardonado con el prestigioso Premio Mezcal, el máximo reconocimiento para una producción nacional en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) 2025.
La cinta va más allá del cine; es un testimonio de resiliencia y un motor de cambio social. Narra la historia de Olimpia Coral Melo, quien, tras ser víctima de la difusión no consentida de un video íntimo, transformó su dolor en una lucha incansable. Su activismo fue el catalizador para la creación de la «Ley Olimpia», un conjunto de reformas legislativas pioneras en México que sancionan la violencia digital y protegen la intimidad de las personas en el entorno online.
La Consagración de una Lucha en la Pantalla Grande
El galardón no es un reconocimiento menor. El Premio Mezcal es entregado por un jurado de expertos que evalúa la calidad narrativa, fotográfica y de dirección de las películas mexicanas en competencia. Al otorgar el premio a «Llamarse Olimpia», el festival no solo celebra una obra cinematográfica, sino que amplifica una conversación nacional sobre justicia, dignidad y derechos en la era digital.
La directora Indira Cato, visiblemente emocionada al recibir el premio, destacó el poder del colectivo que hizo posible la película. «Acabamos la película hace dos semanas y ya nos sentíamos ganadoras por la recepción y poder estrenar la película en Guadalajara», afirmó Cato. «Qué honor retratar a mujeres muy poderosas en una producción hecha por mujeres muy chingonas. Estoy muy feliz y orgullosa».
> «La violencia no tiene fronteras y estamos todas desde nuestras trincheras para cambiar las cosas, en el cine, en la vida física y en lo virtual», Indira Cato, directora de «Llamarse Olimpia».
>
Este triunfo resuena con particular fuerza en Jalisco, un estado que se posiciona como un bastión cultural y un foro para el debate social. La victoria de un documental con un mensaje tan potente sobre justicia de género y derechos digitales, nacido de una historia personal que se convirtió en ley nacional, subraya el papel del arte como vehículo para el cambio.
El Futuro del FICG y su Impacto en Jalisco
La clausura de la edición 40 también trajo noticias sobre el futuro del festival. Estrella Araiza, directora del FICG, anunció que la edición 41 se adelantará y se llevará a cabo del 17 al 25 de abril de 2026. Esta decisión estratégica busca evitar que el evento se empalme con la Copa Mundial de la FIFA 2026, de la cual Guadalajara será una de las sedes.
Este ajuste logístico demuestra la importancia de ambos eventos para la ciudad y el estado, que se preparan para recibir a miles de visitantes internacionales. El éxito y la relevancia de películas como «Llamarse Olimpia» fortalecen la marca de Jalisco no solo como un destino turístico y deportivo, sino como un epicentro de producción cultural y pensamiento crítico.
El triunfo de esta película en Guadalajara es, en esencia, un recordatorio del poder de una sola voz para iniciar un movimiento y de cómo el cine puede inmortalizar esa lucha, inspirando a nuevas generaciones a exigir y defender sus derechos.
