Cada 10 de septiembre, el mundo se une bajo la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para recordar una causa urgente: prevenir el suicidio. Este año, México volvió a poner sobre la mesa un tema que duele y preocupa: en 2024 se registraron 8,856 defunciones por suicidio, una cifra que refleja la necesidad de reforzar políticas públicas en salud mental.
Zoé Robledo y el mensaje del IMSS
En un mensaje difundido en redes sociales, Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), anunció que la institución se suma a la campaña “Empieza por ti”, que promueve la presidenta Claudia Sheinbaum.
El objetivo es claro: utilizar la Línea de la Vida como herramienta de apoyo, tratamiento oportuno y acompañamiento emocional.
La Línea de la Vida: más que un número de ayuda
La Línea de la Vida no es solo un servicio telefónico; se ha convertido en un puente de esperanza para miles de personas que atraviesan ansiedad, depresión o crisis emocionales.
Quienes llaman reciben atención psicológica inmediata y, en caso necesario, orientación para acceder a un tratamiento especializado contra el suicidio.
Cinco acciones para el autocuidado emocional
Robledo recordó que la salud mental comienza en lo cotidiano, con hábitos sencillos pero poderosos:
- Mantener una alimentación balanceada.
- Evitar el consumo de alcohol y drogas.
- Practicar ejercicio regularmente.
- Dormir lo suficiente.
- Cultivar relaciones sanas.
Estas acciones, aunque simples, pueden marcar la diferencia entre el aislamiento y la búsqueda de ayuda.
El peso de la depresión en jóvenes
La depresión, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, se mantiene como uno de los factores de riesgo más altos. Historias de familias que han perdido a un ser querido recuerdan que el suicidio es prevenible si existen canales de atención, campañas de sensibilización y una sociedad que promueva el cuidado emocional.
En este sentido, la Semana Nacional de Salud Pública 2025 busca visibilizar que la salud mental no es un lujo, sino un derecho fundamental.
Voces de esperanza
Ana, estudiante universitaria, compartió en una charla comunitaria cómo la Línea de la Vida fue clave para ella:
“Llamé una noche cuando sentía que todo había terminado. Al otro lado, alguien me escuchó sin juzgarme, me dio calma y me ayudó a buscar apoyo. Esa llamada cambió mi historia”.
Historias como la de Ana son la razón por la que iniciativas como esta no solo deben existir, sino fortalecerse.
