
Lactancia materna en México: presión comercial y falta de apoyo
La lactancia materna es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el mejor alimento para los bebés durante sus primeros seis meses de vida. Sin embargo, en México amamantar se ha vuelto más una excepción que la regla. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), apenas 34.2 % de los bebés menores de medio año recibe lactancia materna exclusiva, una cifra alarmantemente baja frente al ideal del 100 % promovido por organismos internacionales.
Para Marcela del Águila, gerente global de Salud de la organización Pro Mujer, lo que está en juego no es la voluntad de las madres, sino un sistema que “no garantiza las condiciones necesarias para amamantar”. Las cifras respaldan su advertencia: el 27.2 % de los recién nacidos consume fórmulas infantiles desde los primeros días de vida, muchas veces bajo la influencia de publicidad agresiva que enfrenta al poder de mercadeo con la biología misma.
Fórmulas vs leche materna: una batalla desigual desde el primer biberón
Diversos factores conspiran contra la lactancia materna en el país:
- 94 % de madres y padres con internet reciben publicidad digital de fórmulas infantiles
- 70 % de los sitios web visitados por padres contiene anuncios prohibidos por el Código Internacional de Comercialización
- 55 % de las familias cree que las fórmulas “son mejores” que la leche materna
- 18.8 % del personal de salud admite haber sido contactado por empresas para promover esos productos
En este contexto, la lactancia termina pareciendo una elección individual, cuando es en realidad una práctica profundamente condicionada por intereses económicos y entornos hostiles.
Karla, la madre que quiso amamantar… pero el sistema la agotó
Karla dio a luz en un hospital público de la Ciudad de México. Recibió una charla rápida sobre lactancia, pero al volver a su empleo —solo cinco semanas después— se topó con la realidad: no había un lugar digno para extraerse leche, compartir fotos amamantando era “mal visto” y, con el cansancio a cuestas, terminó optando por fórmula. Ella no dejó la lactancia; la lactancia la dejó a ella.
El costo de no amamantar: más muertes y gasto público para México
Pro Mujer alerta que las consecuencias no son solo emocionales o culturales, sino también sanitarias y económicas:
| Impacto | Consecuencia anual estimada |
|---|---|
| Muertes infantiles por falta de lactancia | +5,700 |
| Muertes prematuras maternas | +1,700 |
| Costo al sistema de salud y productividad (2020) | +200 mil millones de pesos |
Mientras tanto, los espacios laborales siguen sin ofrecer salas de lactancia, tiempos flexibles o lugares higiénicos; y las políticas públicas de apoyo se quedan cortas ante la avalancha comercial.
¿Por qué la lactancia materna es una herramienta de salud pública esencial?
Beneficios para el bebé
- Protege contra infecciones, alergias y enfermedades crónicas
- Reduce en 60 % el riesgo de muerte súbita
- Favorece el desarrollo bucodental y cognitivo
- Fortalece el vínculo emocional y sentido de seguridad
Beneficios para la madre
- Disminuye riesgo de cáncer de mama (26 %), ovarios (37 %) y diabetes tipo 2 (32 %)
- Mejora la recuperación posparto
- Reduce riesgo de depresión y obesidad
- Es gratuita, sostenible y respetuosa con el ambiente
Semana Mundial de la Lactancia: un llamado urgente a la acción colectiva
Del 1 al 7 de agosto, la Semana Mundial de la Lactancia Materna pone el foco en el desafío real: crear entornos donde lactar no dependa de la heroicidad de cada mujer, sino del respaldo de la sociedad y el Estado. Pro Mujer insiste: “proteger la lactancia materna es proteger salud, equidad y futuro”.
Las recomendaciones clave para transformar este panorama incluyen:
- Regulación estricta de la publicidad de fórmulas
- Espacios de lactancia dignos en centros de trabajo y hospitales
- Capacitaciones al personal sanitario sin conflicto de interés
- Licencias de maternidad y paternidad más amplias
- Campañas que derriben mitos y rescaten la confianza en el cuerpo femenino
Amamantar en México no debe ser un lujo, sino un derecho
Frente a los datos, la evidencia es clara: amamantar salva vidas, protege la economía y fortalece la salud pública. Pero mientras prevalezcan barreras estructurales, desinformación y ausencia de apoyo, la lactancia materna seguirá siendo una carrera en desventaja. Crear un México que cuide a sus bebés desde el primer sorbo de vida exige no solo voluntad de las madres, sino responsabilidad política, empresarial y social.