El diputado del PAN, César Madrigal Díaz, ha presentado una ambiciosa propuesta en el Congreso de Jalisco: la construcción de un sistema de drenaje profundo con un costo de $30,000 millones de pesos y un plazo de 12 años, como solución definitiva a las inundaciones que paralizan la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) cada temporal.
Guadalajara, Jalisco.- Hartos de las escenas de caos que se repiten cada año con la llegada de las lluvias —calles convertidas en ríos, vehículos varados y un colapso generalizado de la movilidad—, una nueva y audaz propuesta busca atacar de raíz el problema crónico de las inundaciones en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
El diputado local del Partido Acción Nacional (PAN), César Madrigal Díaz, ha puesto sobre la mesa del Congreso del Estado un proyecto de gran envergadura: la construcción de un sistema de drenaje profundo. La iniciativa, presentada formalmente como un punto de acuerdo, exhorta al gobernador Pablo Lemus Navarro a impulsar lo que sería una de las obras de infraestructura más importantes en la historia reciente de la ciudad.
Un Proyecto a Largo Plazo: Las Cifras de la Megaobra
La propuesta no es menor y sus dimensiones reflejan la magnitud del problema que busca resolver. Los detalles técnicos y financieros del proyecto son los siguientes:
* Costo Estimado: Aproximadamente $30,000 millones de pesos.
* Plazo de Construcción: Se estima que la obra completa tomaría 12 años en ejecutarse.
* Inversión Anual: Para cumplir con el cronograma, se requeriría una inversión anual constante de alrededor de $2,800 millones de pesos.
* Financiamiento: El diputado Madrigal ha sugerido buscar financiamiento a través de mecanismos federales como el Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN).
«Lamentablemente en el gobierno hemos fallado, de todos los colores, en los últimos 20 o 30 años y no hemos solucionado este problema de las inundaciones», reconoció el diputado Madrigal, enmarcando la propuesta como una necesidad que trasciende las administraciones y los partidos políticos.
El Debate Político: ¿Infraestructura Obsoleta o Basura en las Calles?
La presentación de este megaproyecto enciende inevitablemente un debate político sobre la verdadera causa de las inundaciones en la ZMG. La propuesta del drenaje profundo parte de la premisa de que la infraestructura actual es insuficiente y ha sido rebasada por el crecimiento de la mancha urbana.
Esta visión contrasta directamente con la postura que ha mantenido el gobernador Pablo Lemus, quien en repetidas ocasiones ha señalado que el principal culpable de los anegamientos es la basura que los ciudadanos arrojan a las calles y que termina por taponar las alcantarillas.
La iniciativa del PAN coloca al gobierno estatal en una encrucijada, forzando una discusión pública sobre dos narrativas:
* La Culpa es Ciudadana: El problema se resuelve con cultura cívica y mejores sistemas de recolección de basura.
* La Culpa es Estructural: El problema requiere una inversión masiva en infraestructura de nueva generación, ya que el sistema actual es obsoleto.
«Yo invitaría al gobierno del Estado que inmediatamente se pueda hacer, incluso una adición presupuestal al presupuesto de egresos de este año. No descansaré hasta que este drenaje profundo sea una realidad. Ya no es opcional, es urgente y técnicamente viable». – César Madrigal Díaz, Diputado del PAN.
¿Es Viable un Drenaje Profundo para Guadalajara?
La propuesta, aunque ambiciosa, no es inédita en México. La Ciudad de México cuenta con un complejo sistema de drenaje profundo que ha sido fundamental para su supervivencia. El diputado Madrigal argumenta que, más que un problema de presupuesto, se trata de un asunto de «voluntad política» para comprometerse con un proyecto que beneficiará a futuras generaciones.
El legislador ha manifestado que buscará el consenso de todos los grupos parlamentarios en el Congreso, incluyendo a Morena y el PRI, quienes, según él, han visto con buenos ojos la iniciativa. El éxito del proyecto dependerá de la capacidad de construir un acuerdo político a largo plazo y de la presión que la propia ciudadanía ejerza para que se adopte una solución definitiva a un problema que, año con año, ahoga la calidad de vida en la metrópoli.
