El inicio del ciclo escolar 2025-2026 trae consigo la emoción de millones de familias mexicanas. Sin embargo, detrás de las tradicionales fotos de regreso a clases compartidas en redes sociales, la Policía Cibernética ha detectado un riesgo creciente: la exposición de datos sensibles de niñas, niños y adolescentes.
Cómo los delincuentes usan la información de internet
Aunque publicar una fotografía con uniforme escolar pueda parecer inocente, especialistas advierten que los grupos criminales utilizan esos detalles para extorsionar. Logotipos de la escuela, nombres, ubicaciones y hasta rutas de transporte se convierten en piezas de información que, al juntarse, dibujan un mapa de la rutina familiar.
Casos reales que encendieron las alarmas
En estados como Veracruz y Coahuila, madres y padres denunciaron que tras publicar imágenes del regreso a clases, recibieron mensajes intimidantes con amenazas directas hacia sus hijos. En Coatzacoalcos incluso circularon notas extorsivas en planteles escolares.
Estrategias usadas por los delincuentes digitales
La Policía Cibernética ha documentado que los criminales crean perfiles falsos, ingresan a grupos privados e incluso rastrean etiquetas públicas. Con los datos recabados elaboran mensajes que aparentan conocer información íntima, aumentando el miedo en las familias y facilitando la extorsión.
Recomendaciones para madres y padres de familia
Los especialistas en seguridad digital recomiendan:
- No publicar fotos de menores con uniformes o logotipos visibles.
- Desactivar funciones de geolocalización en dispositivos.
- Mantener perfiles privados y restringir la visibilidad de publicaciones.
- Dialogar con hijos e hijas sobre la importancia de no compartir datos personales en línea.
Una campaña nacional para proteger la infancia
Con la etiqueta #NoCompartasFotos, la Policía Cibernética busca concientizar a la ciudadanía. El mensaje es claro: cada publicación puede convertirse en un riesgo si no se protege la privacidad digital.
