Justicia energética: México redefine el acceso justo a la electricidad

La reforma eléctrica busca garantizar justicia energética en México con tarifas justas, equilibrio ambiental y un enfoque humano en la distribución.

Justicia energética: México redefine el acceso justo a la electricidad
El gobierno federal impulsa una reforma eléctrica basada en justicia energética, con precios justos, cobertura nacional y respeto a pueblos originarios.

Reforma energética con enfoque social y sostenible

El gobierno federal ha apostado por un nuevo paradigma en la gestión de la energía: la justicia energética. Bajo esta visión, se busca garantizar que cada familia mexicana tenga acceso a electricidad a precios justos, mientras se preserva la soberanía nacional sobre los recursos naturales.

José Antonio Rojas Nieto, subsecretario de Electricidad de la Secretaría de Energía (Sener), subrayó durante el Primer Simposio del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Eléctricos que los cambios al artículo 27 constitucional corrigen distorsiones del pasado y devuelven al Estado el papel rector en la administración de los recursos energéticos.

El fin de la desregulación y el regreso del equilibrio

Con la reforma energética de 2013, más de mil permisos fueron otorgados a empresas privadas para la generación de energía, fragmentando la estructura del sistema eléctrico. Hoy, el nuevo modelo busca restablecer el equilibrio mediante una economía mixta donde la iniciativa privada participe, pero bajo una regulación que priorice el bienestar social.

Rojas Nieto explicó que el nuevo modelo energético fue diseñado para al menos 40 años sin cambios estructurales, con una visión de largo plazo que combine sostenibilidad, soberanía y equidad.

Qué significa realmente la justicia energética

La justicia energética va más allá del suministro eléctrico. Se trata de garantizar cobertura total, precios accesibles y un uso responsable de los recursos. En palabras del subsecretario, “no se trata solo de un problema técnico, sino de un tema social”.

Para lograrlo, el Estado mantiene esquemas de subsidios dirigidos a los consumidores que más lo necesitan, evitando transferencias injustificadas a las grandes empresas eléctricas.

Además, se busca asegurar que los proyectos de infraestructura energética respeten los derechos de los pueblos originarios y sus territorios, estableciendo convenios transparentes que no generen desplazamientos ni daños ambientales.

Los retos en la Península de Yucatán y la transición energética

Uno de los desafíos más grandes se encuentra en la Península de Yucatán, donde las plantas de ciclo combinado enfrentan problemas de abasto de gas. El gasoducto Mayakan no logra cubrir la demanda, y el gas proveniente de Campeche tiene altos niveles de nitrógeno, lo que obliga al uso temporal de diésel.

El funcionario reconoció que esta situación requiere soluciones técnicas, pero también decisiones justas que equilibren el acceso con el costo. “Los precios justos deben aplicarse con criterio, con subsidios donde se necesiten y sin beneficios indebidos a empresas”, afirmó.

Plan México: inteligencia artificial y equilibrio energético

Dentro del Plan México se contempla la instalación de Centros de Datos que soporten la infraestructura de Inteligencia Artificial. Sin embargo, Rojas Nieto advirtió que estos centros no pueden concentrarse en regiones cálidas que incrementen los costos energéticos por enfriamiento.

La nueva estrategia busca distribuir estos centros en zonas frías, optimizando la eficiencia térmica y evitando sobrecargar la red eléctrica. Este principio, explicó, también forma parte de la justicia energética: usar los recursos con inteligencia y responsabilidad.

Mitos y realidades de las energías limpias

Aunque la energía solar y eólica son piezas clave del futuro energético, el subsecretario aclaró que no garantizan por sí solas la cobertura total del país. Hay regiones que carecen de condiciones naturales para aprovechar estas fuentes, por lo que se deben combinar tecnologías para alcanzar la meta constitucional de acceso universal.

Rojas Nieto insistió en que la transición energética debe ser gradual, equilibrada y sustentable, sin dejar atrás a comunidades ni comprometer la estabilidad del sistema eléctrico.

Un futuro con energía para todos

El concepto de justicia energética propuesto por el gobierno federal busca mucho más que una modernización técnica: apunta a un modelo ético y socialmente responsable. Su objetivo es que cada hogar, empresa y comunidad cuente con energía suficiente, asequible y sostenible, construyendo así un México con mayor equidad y visión de futuro.

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