Ismael ‘El Mayo’ Zambada: La historia de su entrevista antes de su captura

María Scherer Ibarra logró lo que pocos periodistas han conseguido: entrevistar a Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa. Esta conversación tuvo lugar apenas dos semanas antes de su captura y reveló facetas desconocidas del capo. Ahora, la periodista comparte detalles con Carlos Loret de Mola sobre este encuentro histórico.

Un trayecto incierto hacia el capo más buscado

Llegar a “El Mayo” fue un reto logístico. La entrevista se realizó en una zona rural de Sinaloa, en un ambiente discreto pero lleno de incertidumbre. A diferencia de otras entrevistas a líderes del crimen organizado, Scherer no fue vendada ni sometida a medidas extremas de seguridad. Sin embargo, su viaje fue enigmático: “No sé si me hicieron dar vueltas o si recorrimos el mismo camino varias veces”, relató la periodista.

Siempre escoltada por un convoy discreto, su destino final era una casa de apariencia sencilla, sin lujos ostentosos, lejos del estereotipo de un narcotraficante poderoso.

Un hombre críptico y calculador

Durante la entrevista, “El Mayo” se mostró como un hombre hermético, seleccionando con cuidado cada palabra. “No te contesta lo que no quiere, no hay forma de insistirle”, describió Scherer. Durante ocho horas, compartieron desayuno y comida, mientras Zambada hablaba de su familia, su visión sobre la seguridad en México y detalles de su vida cotidiana.

Sorprendentemente, su actitud era tranquila, sin rastro de preocupación ante una posible captura. “No lo veía venir. Alguien que se siente amenazado no se sienta a platicar con una periodista”, afirmó Scherer en Latinus.

El Mayo Zambada: un líder sencillo y familiar

Lejos de la imagen de un capo rodeado de excentricidades, Zambada vistió ropa cómoda: una camiseta de botones, pants y tenis. Su entorno también reflejaba sencillez. La casa era de estilo rural, sin excesos ni fiestas estruendosas.

En el lugar, la periodista observó pinturas realizadas por su hijo, Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, durante su tiempo en prisión. Este detalle mostraba la fuerte conexión del capo con su familia, a pesar de su vida en la clandestinidad.

Las contradicciones de un narcotraficante

Uno de los aspectos más intrigantes de la entrevista fue la dualidad en la personalidad de “El Mayo”. La periodista encontró en la casa una fotografía de Mahatma Gandhi con una frase sobre el pacifismo. “Se asume como pacifista, cuando sabemos las consecuencias del tráfico de drogas”, comentó Scherer.

Zambada expresó su apoyo a la estrategia “abrazos, no balazos” de AMLO, pero también mostró respeto por la política de Felipe Calderón.

La anécdota de los tamales

Un detalle peculiar ocurrió durante la comida. “El Mayo” insistió en ofrecer tamales a sus invitados, pero solo quedaban unos pocos. Días después, la redacción de Proceso recibió hieleras llenas de tamales enviados por el capo.

“Fue la entrevista más complicada de mi carrera”

Scherer buscaba esclarecer la relación entre su padre, Julio Scherer García, y “El Mayo”. Aunque no logró respuestas concretas, percibió un profundo respeto del capo hacia su padre.

Aquel encuentro, dos semanas antes de la captura de Zambada, sigue siendo una pieza clave en la historia del narcotráfico en México.

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