INE abre la puerta al voto digital en México
En un hecho que marca un antes y un después en la historia democrática del país, la Comisión de Organización del Instituto Nacional Electoral aprobó la realización del voto por internet en México. La medida, que aún deberá ser avalada por el Consejo General, propone una prueba piloto dirigida a personas en estado de postración y sus cuidadoras primarias durante las elecciones locales de Coahuila en 2025.
El anuncio desató un intenso debate entre los representantes de los partidos políticos y los consejeros del INE, quienes reconocieron el valor inclusivo del proyecto, pero también señalaron los riesgos de su implementación.
La intención: inclusión y accesibilidad electoral
Desde hace años, organizaciones y especialistas han insistido en la necesidad de garantizar el derecho al voto de personas con discapacidad o limitaciones físicas. En México, más de 12 mil ciudadanos solicitaron votar anticipadamente en 2024 por estar en estado de postración. Sin embargo, solo 4 mil 11 fueron integrados a la lista nominal definitiva.
El voto por internet busca facilitar la participación de este sector históricamente marginado, permitiendo que las personas en condiciones médicas críticas puedan emitir su sufragio desde casa, con asistencia de una cuidadora o cuidador autorizado.
El debate político: dudas y resistencia
Pese a la intención incluyente, los partidos Morena y PRI expresaron su desconfianza ante la seguridad del sistema. Jaime Castañeda, representante de Morena, advirtió que “no existen condiciones tecnológicas ni jurídicas para garantizar el voto libre y secreto”.
Por su parte, Luis Cuenca, del PRI, fue más tajante: pidió que la prueba no sea vinculante, es decir, que los votos emitidos en línea no se sumen al conteo oficial. Su preocupación radica en los posibles ataques cibernéticos o fallos técnicos que podrían poner en riesgo la certeza electoral.
“Podemos tener un Ferrari, pero si lo queremos usar en el campo, no va a funcionar”, ironizó Cuenca, comparando la tecnología digital con un vehículo de lujo mal empleado.
La posición del INE: una prueba gradual y controlada
Los consejeros Martín Faz, Dania Ravel y Jaime Rivera coincidieron en que el proyecto requiere ajustes, pero destacaron que representa una oportunidad histórica para construir un modelo de democracia más accesible.
El documento aprobado en comisión aclara que, desde el punto de vista jurídico, no existe viabilidad para aplicar el voto por internet de forma generalizada, ya que no está contemplado en la Constitución ni en las leyes electorales vigentes. Por ello, solo podrá aplicarse mediante pruebas piloto bajo supervisión y con resultados no vinculantes.
El precedente jurídico que lo hizo posible
La sentencia SUPC-JDC-639/2024 del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó al INE implementar acciones concretas para garantizar el voto electrónico a personas con discapacidad. Este mandato abrió el margen legal para que el instituto iniciara la prueba piloto en Coahuila.
El documento aprobado reconoce los desafíos técnicos, normativos y financieros, pero también subraya que esta iniciativa podría sentar las bases para una eventual reforma constitucional que legitime el voto digital en todo el país.
Coahuila, el laboratorio electoral del futuro
Durante el proceso electoral de 2024, 139 personas en postración se registraron para votar anticipadamente en Coahuila; de ellas, 129 ejercieron su voto. Aunque representan apenas el 0.005% del padrón estatal, su participación es el primer paso hacia una inclusión electoral plena.
En 2025, esas mismas personas podrán elegir entre emitir su voto digitalmente o continuar usando la boleta tradicional de papel. Esta dualidad permitirá comparar resultados, medir seguridad, participación y confiabilidad del sistema.
Lo que viene: un México más digital y participativo
El INE sabe que la transición hacia el voto electrónico no será sencilla. Requiere inversión, capacitación, infraestructura tecnológica y, sobre todo, confianza ciudadana. Sin embargo, la institución apuesta a que este primer paso marque el comienzo de una nueva era en la democracia mexicana: una más accesible, moderna e inclusiva.
El voto por internet no solo busca modernizar los comicios, sino también cumplir un principio esencial: que todos los ciudadanos, sin importar su condición, puedan ejercer su derecho a decidir.
