La tragedia que reabrió una herida que nunca cerró
El amanecer en Hermosillo se llenó de humo, fuego y dolor. La tragedia ocurrida en el Centro de la ciudad, dentro de la tienda Waldo’s, dejó al menos 23 personas fallecidas y decenas de heridos, entre ellos varios menores de edad. Las imágenes del siniestro evocaron de inmediato uno de los capítulos más tristes de la historia de Sonora: el incendio de la Guardería ABC en 2009.
Ese recuerdo colectivo volvió a emerger como un grito silencioso, una herida que nunca cerró. La pregunta que resurge, quince años después, es la misma: ¿por qué México sigue sin garantizar seguridad ni atención médica adecuada para su infancia?
El Movimiento Cinco de Junio vuelve a alzar la voz
En medio del luto, el Movimiento Cinco de Junio —formado por madres y padres de los 49 niños fallecidos en la Guardería ABC— alzó nuevamente la voz. Su mensaje fue claro y urgente: los menores con quemaduras graves deben ser trasladados a hospitales de alta especialidad en Estados Unidos, como Shriners Hospitals for Children, referencia mundial en atención pediátrica de quemaduras.
“Quienes tengan un familiar menor de edad con quemaduras graves por el incendio en el Centro de Hermosillo, no permitan que se quede aquí. Que lo envíen a Estados Unidos para su atención. Ningún sistema de salud en nuestro país está preparado para la atención de personas quemadas. Esa es la verdad”, señalaron los padres del movimiento.
Un llamado que se repite desde hace años
El colectivo recordó que, días antes del incendio, en el marco del Día de Muertos, ya habían advertido sobre la urgencia de fortalecer la capacidad hospitalaria para niñas y niños en Sonora. Su mensaje era un llamado preventivo que, una vez más, no fue escuchado.
“No queremos que se sigan sumando fotografías de niñas y niños en altares. Queremos infancias seguras, felices y sanas”, expresaron los integrantes del movimiento. Desde hace más de una década, su lucha ha sido evitar que el dolor del caso ABC se repita en nuevas generaciones.
El eco de la solidaridad y la indignación
La Delegación Sonora por la Paz también expresó su solidaridad con las familias afectadas y lamentó profundamente la tragedia. En su comunicado, subrayó la importancia de la prevención, la seguridad y la atención inmediata ante emergencias: “Esta tragedia nos recuerda la urgencia de actuar antes, no después”.
Mientras tanto, las autoridades estatales y municipales informaron que ya se llevan a cabo las investigaciones para determinar el origen de la explosión y el fuego en la tienda Waldo’s. El establecimiento se encontraba lleno por la quincena y las compras previas al Día de Muertos, lo que agravó el número de víctimas.
La historia se repite, pero la lucha no termina
A medida que avanzan las labores de rescate, identificación y atención médica, la exigencia del Movimiento Cinco de Junio resuena más fuerte: ningún menor debe ser tratado sin los recursos y la capacidad especializada que requiere.
La tragedia del Waldo’s en Hermosillo es un espejo del pasado. La historia del caso ABC, que marcó a México con 49 vidas perdidas, vuelve a ser una advertencia de lo que sucede cuando la negligencia institucional se combina con la falta de prevención.
El dolor se repite, pero también lo hace la resistencia. Quince años después, las madres y padres del Movimiento Cinco de Junio mantienen su promesa: no descansar hasta que ningún niño vuelva a morir por omisiones del Estado.
Un país que sigue en deuda con su infancia
El incendio en Waldo’s no solo enluta a Sonora, sino que expone nuevamente las debilidades del sistema de salud mexicano y la falta de protocolos eficaces para atender emergencias. Cada tragedia como esta reafirma la necesidad de construir un país que priorice la vida, la seguridad y la protección infantil por encima de todo.
La memoria de la Guardería ABC no es solo una herida, sino una brújula moral. Hoy, en medio del humo de Waldo’s, vuelve a recordarnos que la prevención salva vidas y que la justicia, aunque tarde, sigue siendo una exigencia irrenunciable.
