Horror en Sonora: Madres Hallan Campo de Exterminio y Fosas

Horror en Sonora: Madres Hallan Campo de Exterminio y Fosas
Horror en Sonora: Madres Hallan Campo de Exterminio y Fosas

El colectivo Madres Buscadoras de Sonora, liderado por Ceci Flores, ha realizado un descubrimiento aterrador en el poblado Miguel Alemán, Hermosillo: un campamento abandonado con tres fosas clandestinas, restos humanos calcinados y más de 200 prendas de vestir, un posible campo de exterminio.

La tierra de Sonora ha vuelto a revelar el horror de la crisis de desaparecidos en México. En una jornada que mezcla la valentía ciudadana con la tragedia humana, el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, encabezado por la incansable activista Ceci Flores, localizó lo que parece ser un campo de exterminio en una zona rural de Hermosillo. El hallazgo incluye fosas clandestinas, restos humanos y una cantidad abrumadora de pertenencias que cuentan una historia de violencia y desolación.

El Epicentro del Hallazgo: La Calle 12 Norte

El descubrimiento tuvo lugar en un predio ubicado en la calle 12 Norte, detrás de una zona conocida como el «panteón del crucero», en el poblado Miguel Alemán, en la costa de Hermosillo. Fue durante una jornada de búsqueda, iniciada el viernes 11 de julio, cuando las madres buscadoras, guiadas por la intuición y la esperanza, se toparon con la dantesca escena.

Lo que encontraron fue un campamento aparentemente abandonado, pero lleno de rastros de vida y muerte. El poder de este hallazgo no reside en las estadísticas, sino en los detalles tangibles y dolorosamente humanos que lo componen.

La Voz de la Búsqueda: Las Declaraciones de Ceci Flores

Ceci Flores, a través de sus redes sociales y declaraciones a medios, se convirtió en la cronista de este horror. Sus palabras, cargadas de dolor pero también de una inquebrantable determinación, pintan un cuadro vívido de lo encontrado.

«Encontramos un campamento vacío, no tenía ninguna persona, pero tenía más de 200 prendas: pantalones, camisas, boxer, calcetines, botas tácticas, tenis, mochilas, muchísimas pertenencias. No sabemos de cuántas personas sean todas esas prendas».

El sábado, la búsqueda continuó y los hallazgos se multiplicaron. «Positivo nuevamente en la 12 norte donde encontramos el campamento, al momento una fosa con varios cuerpos, aún desconocemos la cantidad ya que se encuentran servicios periciales trabajando en la fosa… al momento serían 3 fosas en el lugar», informó Flores. Además de las prendas y las fosas, el colectivo localizó entre 30 y 40 casquillos percutidos de armas largas, un testimonio mudo de la violencia extrema que imperó en ese lugar.

La Respuesta Oficial: El Comunicado de la Fiscalía de Sonora

La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora emitió un comunicado confirmando el hallazgo, aunque con un tono notablemente más cauteloso y burocrático. Informaron que los restos óseos encontrados «han sido enviados a laboratorio para determinar si son de origen humano o animal» y que las prendas están siendo analizadas en busca de rastros de sangre.

Sin embargo, el comunicado de la fiscalía reveló un dato crucial que añade una capa de controversia al caso. Según las investigaciones preliminares, el sitio fue previamente ocupado por un grupo armado que lo abandonó en septiembre del año anterior, tras un operativo realizado por diversas autoridades de la Mesa de Seguridad. Esta información genera una pregunta inevitable y dolorosa: si las autoridades ya conocían la existencia de este campamento y realizaron un operativo allí, ¿por qué no se descubrieron entonces las fosas, los restos y las más de 200 prendas? La aparente eficacia de un grupo de madres con palas y picos contrasta con los resultados de un operativo oficial, alimentando el debate sobre la posible negligencia o incapacidad de las instituciones.

Un Símbolo de la Crisis Nacional de Desaparecidos

Este campamento en Sonora no es un hecho aislado; es un microcosmos que refleja la brutal realidad de la crisis de más de 100,000 personas desaparecidas en México. Es la materialización de la violencia, la impunidad y, sobre todo, del coraje de miles de mujeres que han asumido la tarea que el Estado no ha podido o no ha querido cumplir.

Un reciente informe de Amnistía Internacional subraya esta realidad: 9 de cada 10 personas que buscan a un desaparecido en México son mujeres, y un alarmante 97% de ellas sufre algún tipo de violencia o afectación por realizar esta labor. El hallazgo en la calle 12 Norte es, por tanto, un doloroso recordatorio de que en México, la esperanza a menudo se busca cavando en la tierra.

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