Gusano barrenador es el eje central de las acciones que autoridades de salud reforzaron en Tamaulipas, ante el riesgo que representa esta plaga para la salud pública y el sector pecuario. En Nuevo Laredo, se llevó a cabo una sesión de coordinación interinstitucional con el objetivo de fortalecer la prevención, vigilancia y control de este y otros padecimientos de interés epidemiológico en la región fronteriza.

La reunión fue convocada por el Comité Jurisdiccional de Vigilancia Epidemiológica (COJUVE), espacio donde se analizaron estrategias conjuntas para mejorar la detección temprana, el monitoreo permanente y la notificación inmediata de posibles casos, conforme a las normas sanitarias vigentes. El encuentro permitió evaluar el comportamiento actual de enfermedades bajo vigilancia y establecer líneas de acción comunes entre distintas áreas del sector salud.
Coordinación interinstitucional para fortalecer la vigilancia sanitaria
Durante la sesión, se revisaron los mecanismos de colaboración entre las áreas de Epidemiología, Vectores y Zoonosis, con énfasis en la necesidad de mantener una vigilancia activa en zonas con condiciones de riesgo. Las autoridades coincidieron en que la detección oportuna y el reporte inmediato son elementos clave para contener brotes y evitar la propagación de enfermedades que pueden afectar tanto a la población como a los animales.
La doctora Irma Gladys Cano Ramírez, directora del Distrito de Salud para el Bienestar V, encabezó un diálogo técnico con personal médico y administrativo de hospitales públicos y privados. El intercambio estuvo orientado a fortalecer la coordinación operativa, homologar criterios de atención y asegurar que los procesos de notificación epidemiológica se realicen de manera uniforme en toda la región.
Medidas preventivas contra el gusano barrenador
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el seguimiento a las acciones preventivas contra el gusano barrenador, una plaga regulada por la Norma Oficial Mexicana NOM-011-ZOO-1993. Esta normativa establece los procedimientos para su control y contención, especialmente en zonas con actividad ganadera y presencia de animales domésticos, donde el riesgo de infestación es mayor.
Las autoridades subrayaron la importancia de reforzar las medidas de inspección, así como de sensibilizar a productores, propietarios de mascotas y personal veterinario sobre la detección de signos tempranos. El gusano barrenador representa un riesgo sanitario significativo, ya que puede provocar lesiones graves en animales y, en casos específicos, afectar también a las personas.
Vigilancia epidemiológica permanente y respuesta inmediata
En el análisis del contexto epidemiológico, la doctora Fabiola Álvarez Moreno, epidemióloga de la Secretaría de Salud, destacó la necesidad de mantener una vigilancia activa y permanente, así como una respuesta inmediata ante cualquier señal de alerta. Subrayó que estas acciones deben realizarse en estricto apego a la NOM-017-SSA2-2012, que regula el funcionamiento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
La especialista enfatizó que la notificación temprana de casos sospechosos permite activar protocolos de contención de manera rápida, reduciendo el impacto sanitario y económico. Asimismo, resaltó la relevancia de la capacitación continua del personal de salud para reconocer síntomas y aplicar correctamente los procedimientos establecidos.
Control de zoonosis y riesgos para la salud pública
Por su parte, la doctora Karina de los Santos Moreno Álvarez, epidemióloga del Instituto Mexicano del Seguro Social, presentó información relacionada con el control de zoonosis prioritarias y las acciones que se implementan conforme a la NOM-046-ZOO-1995. Esta norma está enfocada en la prevención de enfermedades transmisibles de animales a humanos, un aspecto clave en regiones con alta interacción entre personas y fauna doméstica o de producción.
La especialista señaló que el trabajo coordinado entre instituciones es fundamental para reducir riesgos sanitarios, ya que muchas de estas enfermedades pueden pasar desapercibidas en etapas iniciales si no existe una vigilancia adecuada.
Acuerdos y fortalecimiento de la participación comunitaria
Como resultado de la sesión del COJUVE, se acordó fortalecer la red de notificación epidemiológica, programar actividades de promoción de la salud y reforzar la capacitación del personal operativo. Además, se destacó la importancia de impulsar la participación comunitaria como un elemento clave para la identificación oportuna de riesgos sanitarios.
Las autoridades reiteraron que la prevención efectiva requiere no solo del trabajo institucional, sino también de la colaboración de la ciudadanía, productores y profesionales de la salud, para mantener un entorno seguro y reducir la posibilidad de brotes que afecten a la región.