La violencia en el estado de Sinaloa ha alcanzado niveles alarmantes tras la reciente pugna entre dos de los grupos más poderosos del narcotráfico mexicano: Los Chapitos, liderados por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y La Mayiza, bajo el control de Ismael “El Mayo” Zambada. Este enfrentamiento ha dejado una estela de muertes, desapariciones forzadas y un terror generalizado que afecta a miles de ciudadanos inocentes.
Los Chapitos, encabezados por Joaquín Guzmán López, conocido como “El Chapo Junior”, son conocidos por su agresividad y poder dentro del cartel de Sinaloa, mientras que La Mayiza, dirigida por Mayito Flaco, es una facción disidente que busca tomar el control de las rutas de tráfico de drogas y el territorio. Lo que comenzó como una lucha por el poder dentro del cartel ha escalado rápidamente en una violencia extrema que ha desbordado las calles de Culiacán y otros municipios cercanos.
Traición que desató la violencia: el caso de “El Mayo” Zambada
Hace cuatro meses, un episodio crucial ocurrió en la historia reciente del narcotráfico mexicano. Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del cartel de Sinaloa, fue emboscado y trasladado a Estados Unidos en un hecho que aún sigue sin esclarecerse completamente. Según informes, Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo, habría sido el principal responsable de esta emboscada, un acto que fue interpretado como una traición a la familia Zambada. Este acontecimiento marcó el inicio de una violenta reacción de parte de los seguidores de “El Mayo”, quienes decidieron enfrentarse con fuerza a Los Chapitos en lo que se conoce hoy como una guerra abierta entre estos dos bandos.
Este conflicto ha tomado una magnitud jamás vista, en la que se suman asesinatos, desapariciones forzadas y daños a la propiedad pública y privada. Lo que parecía ser una disputa interna entre facciones de un mismo cartel se ha transformado en una serie de actos de violencia sin control, que no discriminan a civiles, ni a los propios trabajadores de los colectivos humanitarios que intentan ayudar a las víctimas.
Saldo trágico: más de 400 muertos y 500 desaparecidos
El número de víctimas fatales y desaparecidos continúa en aumento. Según los datos proporcionados por la Red de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos del Estado de Sinaloa, al menos 425 personas han sido asesinadas desde que estalló este conflicto en septiembre. Además, 504 personas han desaparecido, lo que ha puesto en jaque a los colectivos de búsqueda y a las autoridades locales. La situación ha alcanzado tal nivel que la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se ha visto obligada a suspender las clases presenciales en varios municipios, como medida preventiva para proteger la integridad de sus estudiantes.
Impacto en las comunidades: Culiacán y sus alrededores bajo fuego
En ciudades como Culiacán, la capital del estado, la situación es desesperante. Las calles se han convertido en escenarios de enfrentamientos armados, vehículos incendiados, y comercios saqueados. Los reportes indican que en algunos casos, los cuerpos de las víctimas han sido dejados en plena vía pública, lo que ha causado el pánico entre los ciudadanos. La violencia no solo afecta a las grandes ciudades; incluso las comunidades rurales se han visto atrapadas en esta espiral de terror.
Este clima de inseguridad ha obligado a los residentes de la región a tomar medidas extremas. En algunas zonas, se han reportado comunidades enteras que permanecen en aislamiento debido a los bloqueos de carreteras y el miedo constante a ser atacados. Las escuelas y otras instituciones educativas también se han visto afectadas, con clases suspendidas por varios días debido a los enfrentamientos cercanos.
Desapariciones forzadas y amenazas a defensores de derechos humanos
Además de las muertes, uno de los aspectos más sombríos de este conflicto es el número de desapariciones forzadas que se han reportado. La Red de Periodistas denuncia que más de 500 personas han desaparecido en estos dos meses, y las amenazas a quienes buscan a las víctimas han ido en aumento. Los colectivos de búsqueda como Sabuesos Guerreras A.C. han denunciado intimidaciones, lo que pone en riesgo a quienes luchan por dar voz a las personas desaparecidas y por llevar paz a las familias afectadas.
La situación se ha tornado aún más grave para las mujeres defensoras de derechos humanos, quienes enfrentan riesgos adicionales por su labor. La Red de Periodistas exige a las autoridades medidas de protección inmediatas para las personas involucradas en la búsqueda de desaparecidos, así como para los defensores de los derechos humanos en la región.
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