La Ciudad de México se encuentra de luto tras la explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa. El accidente, ocurrido ayer, ha dejado un saldo trágico de cuatro personas fallecidas y 90 heridos, generando una respuesta inmediata de las autoridades locales y federales.
Sheinbaum lamenta el accidente y expresa solidaridad
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su profundo pesar por los hechos. “Nuestra solidaridad a todos aquellos familiares que perdieron a una persona. Vamos a estar ahí muy pendientes de lo que se necesite”, declaró.
Apoyo de instituciones de salud y seguridad
Desde el primer momento, ISSSTE, IMSS e IMSS-Bienestar se han mantenido activos para atender a las víctimas. Además, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Marina (Semar) y la Coordinación Nacional de Protección Civil colaboran en las labores de atención y contención del incidente.
Impacto del accidente en la comunidad
Vecinos y transeúntes describen momentos de caos y angustia tras la explosión. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para atender a los heridos y asegurar la zona. La rapidez en la intervención de las autoridades permitió que muchos afectados recibieran atención médica inmediata.
Seguimiento y medidas preventivas
El gobierno federal permanece atento a la evolución de la situación. La presidenta aseguró que se brindará apoyo integral a las familias afectadas y se revisarán protocolos para evitar futuros accidentes con pipas de gas en zonas urbanas densamente pobladas.
Con un enfoque cercano y humano, este accidente subraya la importancia de la coordinación entre autoridades y la sociedad para enfrentar emergencias. La Ciudad de México sigue unida frente a la tragedia, mientras se garantiza atención a las víctimas y se investiga el origen del siniestro.
