Explosión en Buenavista, Michoacán: Dos militares muertos por mina terrestre

Explosión en Buenavista, Michoacán: Dos militares muertos por mina terrestre

En los últimos años, el estado de Michoacán ha sido escenario de un aumento alarmante de violencia, impulsada principalmente por los cárteles de la droga. Uno de los grupos más notorios en la región es el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), conocido no solo por sus actividades ilícitas, sino también por sus tácticas violentas y cada vez más sofisticadas. Uno de los métodos que han utilizado en los últimos días son las minas terrestres, artefactos que, a pesar de su antigüedad, siguen siendo mortales. 

Este 18 de diciembre, una mina terrestre detonó en la localidad de Buenavista, ubicada en la región de La Tierra Caliente, y provocó la muerte de dos miembros del Ejército Mexicano.

A continuación, se relata lo sucedido, las implicaciones para la seguridad en la región y el impacto de estos ataques en las fuerzas armadas.

La tragedia en Buenavista: Una mina mortal

El 18 de diciembre, dos elementos del Ejército Mexicano perdieron la vida tras la detonación de una mina mientras realizaban tareas de desactivación de explosivos en la localidad de Paredes del Ahogado, en Buenavista, Michoacán. 

Este ataque ocurrió cuando los soldados patrullaban las brecas de la zona, un área conocida por su presencia de cárteles criminales y donde los enfrentamientos con las fuerzas federales son cada vez más frecuentes.

El Ejército había recibido información sobre la posible presencia de minas en la zona, utilizadas por los delincuentes para dificultar la movilización de las autoridades y generar caos. Los militares, en una operación rutinaria de desactivación, no lograron evitar la explosión antes de que fuera demasiado tarde.

¿Por qué el CJNG usa minas terrestres?

El uso de artefactos explosivos improvisados (AEI) por parte de organizaciones criminales como el CJNG responde a varias razones. Primero, estas minas, aunque rudimentarias, son eficaces para mantener a raya a las fuerzas de seguridad, que tienen dificultades para detectarlas. Además, las minas pueden ser plantadas en terrenos difíciles de acceder o de patrullar, como las brecas, lo que hace aún más difícil su desactivación o localización.

A lo largo de los años, el CJNG ha demostrado una capacidad creciente para adaptarse a las circunstancias, usando nuevas tácticas para desestabilizar la región y el país. El uso de explosivos de fabricación casera también revela una creciente sofisticación, aunque aún en su mayoría rudimentaria, en la manera en que estos grupos operan.

La respuesta del gobierno mexicano

La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) ha respondido con un incremento en los patrullajes y en la presencia militar en la zona, especialmente tras el ataque en Buenavista. Sin embargo, las autoridades también han señalado que la fabricación de artefactos explosivos caseros por parte de los grupos delictivos representa un nuevo reto para la seguridad en Michoacán y en otras partes del país.

El general Ricardo Trevilla, Secretario de la Defensa Nacional, expresó su preocupación por el uso de estos artefactos y el creciente número de ataques con explosivos. Las minas y otros artefactos explosivos improvisados (AEI) han mostrado la capacidad de los grupos criminales para desafiar al gobierno, utilizando tácticas de guerra asimétrica para debilitar la presencia del estado en el terreno.

Un ciclo de violencia en Michoacán

El ataque de Buenavista no es un incidente aislado. En los últimos días, las fuerzas armadas mexicanas también se enfrentaron a un ataque con explosivos en Cotija, otro municipio de Michoacán. Este ataque, ocurrido el 16 de diciembre, dejó siete militares heridos, dos de ellos de gravedad. El grupo responsable de este ataque también se cree que pertenece al Cártel Unido, otro de los cárteles que operan en la región.

Los informes de seguridad apuntan a un incremento en el uso de minas terrestres y otros dispositivos explosivos por parte de los grupos criminales en Michoacán. Esta violencia indiscriminada no solo pone en peligro a los civiles, sino también a las fuerzas de seguridad, que ahora enfrentan una nueva amenaza en la lucha contra el crimen organizado.

El futuro de la seguridad en la región

La situación en Michoacán continúa siendo incierta. Las autoridades federales, aunque se han comprometido a hacer frente a los ataques con explosivos, no han logrado erradicar el uso de estos artefactos, que siguen siendo una de las principales amenazas para los militares en la región. 

El reto no solo radica en desactivar las minas, sino también en desmantelar las redes de narcotráfico y delincuencia organizada que las producen y utilizan.

La violencia como estrategia de control

El ataque en Buenavista es un recordatorio de que Michoacán sigue siendo un campo de batalla entre las autoridades federales y el crimen organizado. El uso de minas terrestres y otros artefactos explosivos demuestra la capacidad de los cárteles para adaptarse a nuevas tácticas de guerra. Si bien el gobierno ha respondido con fuerza, el desafío de erradicar estas amenazas sigue siendo monumental.

Las autoridades mexicanas deben reforzar sus esfuerzos para combatir el narcotráfico, pero también debe prestarse atención a los métodos cada vez más sofisticados que los criminales emplean. Las minas terrestres no solo matan, sino que también representan un símbolo de la resistencia del crimen organizado frente al estado mexicano.

¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil

Salir de la versión móvil