El Estadio Olímpico Universitario volvió a llenarse, pero esta vez no por un partido, sino por un compromiso con la salud. Desde tempranas horas, miles de personas formaron largas filas bajo el frío matutino para participar en la megajornada de vacunación organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Según datos de la Dirección General de Atención a la Salud (DGAS), más de 5 mil asistentes acudieron el primer día para recibir alguna de las 15 mil dosis aplicadas contra covid-19, influenza, sarampión y neumococo.
La respuesta superó las expectativas y convirtió al campus universitario en el epicentro de la prevención sanitaria en la capital.
Vacunarse es cuidarse: la UNAM impulsa la salud preventiva
A las 9 de la mañana, el estacionamiento 3 del estadio se llenó de familias, estudiantes, trabajadores y adultos mayores. Algunos llevaban cobijas, termos de café o libros para hacer más llevadera la espera.
“Esperé casi dos horas, pero vale la pena. No quiero enfermarme este invierno”, comentó María del Carmen, una jubilada que llegó desde Iztapalapa con su nieta para vacunarse contra la influenza y el sarampión.
El doctor Gustavo Olaiz Fernández, titular de la DGAS, explicó que se proyecta aplicar 100 mil dosis hasta el próximo viernes, en un horario de 9:00 a 15:00 horas. “Se dispone de 25 mil vacunas contra covid-19, la misma cantidad para influenza y 50 mil para neumococo y SRP (sarampión, rubéola y parotiditis)”, detalló.
Prevención y conciencia: una alianza por la salud
La Secretaría de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, encabezada por Fernando Macedo Chagolla, subrayó que la vacunación es una herramienta esencial de salud preventiva.
“Vacunarse no solo protege a quien recibe la dosis, sino a toda la comunidad universitaria”, afirmó.
Por su parte, Nadine Gasman, titular de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, celebró el esfuerzo conjunto entre la UNAM y el gobierno capitalino:
“Las vacunas son seguras, efectivas, necesarias y gratuitas. Este megacentro demuestra que la prevención salva vidas”.
El objetivo, explicó, es reducir hospitalizaciones y evitar muertes por enfermedades respiratorias durante la temporada invernal.
Un esfuerzo colectivo por la salud pública
La historia detrás de esta jornada es también un símbolo de unidad. Estudiantes de medicina, enfermería y voluntarios se sumaron al operativo, apoyando en la organización, logística y orientación de los asistentes.
“Ver a los jóvenes ayudando, explicando y acompañando a los adultos mayores es emocionante. Aquí se siente lo que es el espíritu universitario”, expresó emocionada una enfermera que participó en la jornada.
Para muchos, la UNAM no solo abrió sus puertas, sino que reforzó su papel como institución comprometida con la salud, la ciencia y el bienestar social.
