
México tardará 57 años en erradicar la pobreza si mantiene su ritmo actual
En un país donde millones de personas aún luchan por cubrir lo básico, las cifras reveladas por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP) encendieron las alarmas: erradicar la pobreza en México podría tomar 57 años si no se modifican las estrategias actuales. La advertencia llega justo antes del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el 17 de octubre, y plantea un panorama que va más allá de los números: uno que habla de generaciones enteras sin acceso pleno a derechos fundamentales.
La red de organizaciones civiles sostuvo que, aunque el país ha avanzado en la reducción de la pobreza con un ritmo de 4.6 por ciento anual, este progreso es insuficiente para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, que buscan reducir la pobreza a la mitad para 2030.
La desigualdad se mantiene: indígenas y jóvenes, los más rezagados
El reporte detalla que, si bien México podría alcanzar la meta nacional hacia 2030, los pueblos indígenas tardarían hasta 151 años en erradicar completamente la pobreza. En tanto, las niñas y niños requerirían 84 años, los adolescentes 75, y los jóvenes 62. Las cifras reflejan que el crecimiento económico no ha sido suficiente para cerrar las brechas estructurales que afectan a los sectores más vulnerables.
“El país no puede esperar generaciones enteras para garantizar derechos básicos como la educación, la salud o la vivienda. Esperar décadas es inadmisible”, subrayó la ACFP, al tiempo que instó a crear políticas con enfoque territorial y de justicia social.
Estados con mayores rezagos y avances
El estudio identifica que solo tres estados podrían reducir a la mitad la pobreza entre 2031 y 2032, mientras que ocho lo lograrían entre 2035 y 2038. Sin embargo, los casos de Guerrero, Chiapas y Campeche resultan alarmantes: estos estados tardarían más de un siglo en erradicar la pobreza, de continuar con las condiciones actuales.
Por otro lado, cinco estados ya habrían alcanzado la meta y trece podrían lograrlo en la próxima década, lo que evidencia que las desigualdades territoriales también juegan un papel clave en el desarrollo social del país.
Las causas estructurales detrás de la pobreza
Los especialistas explican que los factores que perpetúan la pobreza en México son múltiples: bajos salarios, informalidad laboral, falta de acceso a servicios públicos de calidad, desigualdad educativa y vulnerabilidad ambiental. A esto se suma la carencia de una política económica que genere oportunidades sostenibles en regiones rurales e indígenas.
El Banco Mundial y la ONU han insistido en que la pobreza no puede medirse solo por ingresos, sino también por la privación de derechos, como el acceso al agua, la alimentación, la salud y la educación. México, a pesar de sus esfuerzos, sigue enfrentando enormes retos en cada uno de estos frentes.
Propuestas para un cambio urgente
Ante este panorama, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza propuso un paquete de acciones para acelerar la reducción de la pobreza, centrado en tres ejes:
- Un salario digno de 13 mil 400 pesos mensuales, adoptado voluntariamente por las empresas para garantizar el bienestar básico de sus trabajadores.
- Actualización de las tasas de retención del ISR e IMSS, para exentar de contribuciones a quienes perciben bajos ingresos.
- Impulso a alternativas económicas sustentables, enfocadas en comunidades rurales y grupos históricamente excluidos.
La organización enfatizó que estos cambios podrían reducir significativamente el tiempo necesario para cumplir los compromisos internacionales de desarrollo sostenible.
La urgencia de un pacto nacional contra la pobreza
El llamado de las organizaciones civiles es claro: México necesita un pacto nacional contra la pobreza, que involucre a gobierno, sector privado y sociedad civil. La erradicación no puede depender solo del crecimiento económico, sino de un modelo que distribuya equitativamente los beneficios y fortalezca los derechos sociales.
De no hacerlo, advierten, el país corre el riesgo de heredar la pobreza a las próximas generaciones, perpetuando un círculo vicioso de desigualdad. “El tiempo no juega a favor de los más pobres”, concluye el informe.
Un futuro posible si se actúa hoy
Erradicar la pobreza no es una utopía, pero sí requiere decisiones políticas valientes. Las cifras de 57, 75 o 151 años podrían reducirse drásticamente con voluntad política, inversión social y justicia económica. Cada año de retraso significa millones de personas que seguirán sin oportunidades reales.
El desafío está planteado: México tiene los recursos, pero necesita transformar su modelo de desarrollo para que la prosperidad llegue, finalmente, a todos.