Vicente Zambada Niebla, mejor conocido como El Vicentillo, una vez heredero natural del imperio criminal de su padre, Ismael “El Mayo” Zambada, ahora enfrenta una encrucijada que podría definir su futuro. Su cooperación con el gobierno estadounidense, que le permitió salir en libertad en 2021 bajo una identidad protegida, está en juego ante la posibilidad de ser llamado a testificar contra su propio padre en un juicio que podría cambiar el rumbo del Cártel de Sinaloa.
Un heredero caído en desgracia
Nacido en Culiacán en 1975, El Vicentillo creció entre los lujos y la influencia del narcotráfico, asumiendo un rol clave en las operaciones del Cártel de Sinaloa a principios de los años 2000. Desde su captura en 2009 en México y su extradición a Estados Unidos en 2010, el príncipe del cártel comenzó una transformación radical.
En 2013, se declaró culpable de conspirar para traficar cocaína y decidió colaborar con la DEA. Su testimonio durante el juicio contra Joaquín «El Chapo» Guzmán en 2018 resultó determinante para condenar a su antiguo socio. Sin embargo, esta cooperación lo colocó en la mira de los líderes criminales como uno de los mayores traidores.
Vida bajo el programa de testigos protegidos
Desde su liberación, El Vicentillo lleva una vida discreta en Estados Unidos junto a su esposa e hijos. La familia opera un taller de autos y busca integrarse a la sociedad bajo la vigilancia constante de las autoridades estadounidenses. Sin embargo, la paz que han encontrado podría estar en peligro si Vicente Zambada es llamado a testificar contra El Mayo, un hecho que lo obligaría a revivir su pasado criminal y traicionar, una vez más, a su propia sangre.
El acuerdo de cooperación: un arma de doble filo
El acuerdo que le permitió obtener su libertad obliga a Zambada Niebla a cooperar plenamente con los fiscales estadounidenses. Esto incluye testificar si es requerido, incluso contra su propio padre. Según el periodista Jesús Esquivel, si El Vicentillo se niega a cumplir, enfrentará graves consecuencias:
- Cadena perpetua por incumplir el acuerdo.
- Pérdida de la protección para él y su familia bajo el programa de testigos.
Esta presión legal no solo afecta a El Vicentillo, sino que también podría ser utilizada como una estrategia para forzar a El Mayo Zambada a cooperar con las autoridades, ante la amenaza de enfrentar a su propio hijo como testigo en su contra.
¿Un dilema familiar o una estrategia de presión?
La posibilidad de que El Vicentillo testifique contra El Mayo es más que un tema de traición familiar; es una táctica del Departamento de Justicia para desmantelar las últimas líneas de liderazgo del Cártel de Sinaloa. Enfrentando cargos que podrían llevarlo a la pena de muerte, El Mayo está en una posición crítica, y el testimonio de su hijo podría sellar su destino.
El dilema de Zambada Niebla no solo afecta a su futuro y el de su familia, sino que también representa un golpe simbólico al legado de uno de los cárteles más poderosos de la historia reciente.
¿Qué sigue para El Vicentillo y El Mayo?
La próxima audiencia de El Mayo Zambada, programada para el 15 de enero de 2025, será clave para determinar el rumbo de ambos. El Vicentillo deberá decidir si está dispuesto a sacrificar su libertad y la seguridad de su familia por lealtad a su padre, o si seguirá colaborando con las autoridades estadounidenses en uno de los casos más complejos contra el narcotráfico mexicano.
¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil
