El oscuro reclutamiento del CJNG: ofertas laborales que llevan al crimen

En su afán por expandir su dominio en México, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha adoptado sofisticadas tácticas de reclutamiento para atraer a jóvenes vulnerables. A través de ofertas de trabajo falsas en redes sociales, promete empleos con buenos salarios y beneficios, pero detrás de estas aparentes oportunidades se esconde un oscuro mecanismo que transforma a las víctimas en sicarios del crimen organizado. En un video reciente en YouTube, un joven, bajo el nombre de Luis, relató su experiencia: lo que comenzó como una oferta laboral común se convirtió en una pesadilla de abuso y adoctrinamiento.

El CJNG y su estrategia de reclutamiento con falsas ofertas de empleo

La oferta de empleo que atrapó a Luis parecía legítima: un trabajo de seguridad con un sueldo atractivo y beneficios como transporte pagado. Estas promesas suelen ser convincentes, especialmente para quienes enfrentan situaciones económicas difíciles. Sin embargo, una vez que la víctima responde a la oferta, comienza un proceso de manipulación en el que es llevada a centros de entrenamiento del CJNG, donde enfrenta condiciones de abuso y coerción.

De oferta de trabajo a entrenamiento forzado en el CJNG

Para Luis, la oferta laboral en redes sociales era una oportunidad, pero pronto la situación dio un giro inquietante. Tras aceptar el trabajo, fue trasladado junto con otros jóvenes a una ubicación desconocida, donde comenzó el “entrenamiento” que realmente implicaba su adoctrinamiento como sicario. Aislado de sus pertenencias y bajo vigilancia constante, fue sometido a maltratos y obligado a aprender códigos y tácticas de combate.

El adoctrinamiento del CJNG: control absoluto y abusos

Luis describió el lugar donde fue retenido como una “casa de Infonavit llena de láminas y con cercos de alambre”. Junto a él estaban otros jóvenes, todos sometidos a un régimen de abuso físico y psicológico. Les ordenaban realizar ejercicios, memorizar códigos y cumplir tareas de limpieza, en un intento por quebrar su voluntad y convertirlos en soldados del CJNG. El control era tal que debían pedir permiso hasta para beber agua, una táctica diseñada para mantenerlos en un estado constante de sumisión.

El papel de los apodos: deshumanización y sometimiento

Como parte del proceso de adoctrinamiento, el CJNG asigna apodos a los reclutas para borrar su identidad anterior. A Luis le llamaron “Tocino”, eliminando su nombre original y reforzando su subordinación. Con este cambio de identidad, el cártel busca despersonalizar a los captados, integrándolos en un sistema donde solo cumplen órdenes y ven su vida anterior como algo lejano e irrelevante.

Una historia de supervivencia: el escape de un recluta del CJNG

El cautiverio de Luis duró más de 11 días, hasta que una inesperada oportunidad de escape surgió cuando le permitieron bajar del vehículo en una parada. Con temor, pero decidido a huir, aprovechó la confusión de sus captores y corrió hacia un campo, llegando finalmente a una gasolinera. La ayuda de una persona le permitió comunicarse con su familia y regresar a casa, aunque su vida ya no sería la misma. La experiencia lo marcó profundamente, llevándolo a mudarse junto con su madre para evitar represalias del cártel.

El peligro de las ofertas laborales falsas en redes sociales

Este método de reclutamiento refleja el ingenio y crueldad del CJNG, que explota la situación económica de miles de jóvenes para atraerlos a sus filas. A través de plataformas de empleo y redes sociales, el cártel lanza anuncios diseñados para atraer a personas en situación de vulnerabilidad. Una vez que captan a los interesados, los llevan a ubicaciones remotas donde los adoctrinan y los obligan a unirse a sus operaciones delictivas.

Consecuencias de esta táctica de reclutamiento en la juventud mexicana

Los jóvenes en México se encuentran en una situación de riesgo al enfrentarse a un mercado laboral incierto y a la falta de oportunidades. El CJNG y otros cárteles aprovechan estas circunstancias, ofreciendo soluciones económicas inmediatas que terminan por convertirse en trampas mortales. Las historias como la de Luis son una advertencia para otros jóvenes, padres y comunidades que buscan protegerse del alcance del crimen organizado.

La urgencia de una respuesta de las autoridades y las plataformas

El caso de Luis subraya la necesidad de una respuesta inmediata de las autoridades y de las propias plataformas de empleo y redes sociales. Los cárteles han encontrado en estas herramientas digitales un canal efectivo para captar nuevas víctimas, lo que exige una mayor regulación y monitoreo para evitar que los criminales difundan estas ofertas de empleo falsas.

La historia de Luis revela la brutalidad del CJNG y su capacidad para utilizar las plataformas digitales con fines de reclutamiento. En una sociedad donde las oportunidades son limitadas para los jóvenes, los cárteles han perfeccionado un sistema de manipulación y coerción que no solo les permite aumentar sus filas, sino también sembrar el miedo en las comunidades. La lucha contra este tipo de tácticas requiere no sólo de medidas de seguridad, sino también de una educación pública que ayude a prevenir que más jóvenes caigan en las redes del crimen organizado.

Salir de la versión móvil