El Operativo Enjambre: corrupción, crimen y la lucha por recuperar al Estado de México

El Operativo Enjambre revela la infiltración del crimen organizado en alcaldías y fuerzas de seguridad del Estado de México.

El Operativo Enjambre marcó un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en el Estado de México. En un solo día, más de 1,500 elementos de seguridad ejecutaron detenciones simultáneas en 10 municipios, exponiendo una red de corrupción que alcanza tanto a alcaldes como a mandos policiacos, todos ligados a cárteles como la Familia Michoacana, el Cártel Jalisco y la Unión Tepito.

Amanalco: la conexión entre política y crimen

Uno de los casos más impactantes es el de María Elena Martínez Robles, alcaldesa de Amanalco, quien habría colaborado con el cártel de la Familia Michoacana. Según investigaciones:

  • Ordenó el asesinato de dos funcionarios que la cuestionaban.
  • Desvió recursos públicos al cártel con ayuda de su tesorero.
  • Su administración quedó directamente señalada como un brazo político del crimen organizado.

Santo Tomás de los Plátanos: campaña financiada por el terror

Otro caso emblemático es el de María del Rosario Matías Esquivel, alcaldesa de Santo Tomás de los Plátanos:

  • Contrajo una deuda de 15 millones de pesos con la Familia Michoacana para financiar su campaña.
  • El cártel secuestró al suegro de su contrincante y amenazó a su familia, asegurando su victoria electoral.
  • Permitió secuestros y extorsiones bajo su gobierno, planificando incluso que su esposo la sucediera en el cargo.

La masacre de mayo: el Día de las Madres teñido de sangre

En Texcaltitlán, un ataque ordenado por el grupo Mafia Nueva dejó ocho muertos, incluidas seis madres que celebraban el Día de las Madres.

  • La masacre fue facilitada por policías municipales que protegían a los sicarios.
  • Mandos policiacos como Rodolfo Chávez Torres y Roberto Malpica Santos tenían vínculos con el Cártel Jalisco y la Familia Michoacana.

Corrupción sistemática: más allá de Amanalco y Santo Tomás

El Operativo Enjambre también expuso redes de corrupción en otros municipios:

  • Chimalhuacán: Donde el hermano de la alcaldesa era jefe de plaza de un grupo criminal.
  • Coacalco: Autoridades locales protegían a la Unión Tepito.
  • Naucalpan: Mandos policiacos vinculados al Cártel Nuevo Imperio.
  • Texcaltitlán: Policías entregaron a pobladores rebeldes a la Familia Michoacana como represalia.

La ejecución del Operativo Enjambre

El operativo, liderado por la Fiscalía del Estado de México con apoyo de fuerzas federales, se planeó durante dos meses. Entre los puntos clave estuvieron:

  • Operación coordinada: 14 células de seguridad actuaron de manera simultánea.
  • Escenarios críticos: Se previeron bloqueos de grupos criminales o intervenciones de pobladores.
  • Detenciones clave: Alcaldes, directores de seguridad y policías fueron aprehendidos.

El caso más estremecedor ocurrió cuando Isidro Cortés, director de seguridad en Texcaltitlán, se suicidó al ser arrestado, revelando la profundidad de las conexiones entre la política y el crimen.

Reflexiones: ¿quién rinde cuentas?

El Operativo Enjambre expone hasta qué punto el crimen organizado ha infiltrado las instituciones políticas y de seguridad en México. Este evento plantea preguntas urgentes:

  • ¿Cómo se llegó a este nivel de corrupción?
  • ¿Dónde están los mecanismos de control y transparencia?
  • ¿Quién, más allá de los alcaldes y funcionarios detenidos, asumirá la responsabilidad de esta situación?

El daño no solo afecta a los municipios, sino también a millones de ciudadanos que viven bajo el yugo del crimen organizado. La operación fue un paso necesario, pero la verdadera lucha apenas comienza.

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