La llegada de las flores a la Central de Abastos
Desde las primeras horas de la madrugada, los floricultores de Xochimilco, Tláhuac y otras regiones del centro del país llegaron a la Central de Abastos de Iztapalapa con camiones cargados de cempasúchil, terciopelo y nube recién cortada. Toneladas de flores inundaron los pasillos del mercado, creando un aroma intenso y fresco que anticipaba la festividad más importante de la tradición mexicana: el Día de Muertos.
Trabajo incansable de los floricultores
Como hormigas laboriosas, los trabajadores descargaron los manojos de flores, apilándolos en carretones y diablitos para organizar la venta al público. Alejandro Vargas, productor del barrio San Francisco Caltongo en Xochimilco, explicó que cada día descargan hasta 2 mil macetas, ofreciendo especies como Marbel y Clemolito a precios que oscilan entre 16 y 25 pesos por pieza.
Desde Puebla, Álvaro Rosas trajo diez hectáreas de flores cultivadas especialmente para esta temporada, mientras que José Magdaleno Sánchez llenó su vochito con macetas y rollos de flores mixtas que luego colocó sobre el capote para su venta. Los floricultores trabajan sin descanso, conscientes de que cada flor contribuye a mantener viva la memoria de quienes ya no están.
La experiencia de los compradores
Los visitantes también se involucran en la tradición. Yereth, una habitante de la capital, comentó que acude a la Central de Abastos porque encuentra mejores precios y variedad de flores para adornar su ofrenda. “Es más barato que en otros lugares y hay más tipos y tamaños de flores para elegir”, explicó mientras seleccionaba cuidadosamente pétalos multicolores.
Venta y aprovechamiento de la temporada
La venta se prolonga hasta entrada la noche, aunque quienes logran ventas rápidas terminan su jornada alrededor de las 2 de la tarde. Los floricultores aseguran que nada se desperdicia: la flor sobrante se conserva como semilla para la siguiente temporada, asegurando que la tradición siga viva año tras año. Los últimos viajes se realizan el 1º de noviembre, día en que los mercados alcanzan su mayor actividad.
Celebraciones en las alcaldías de la ciudad
Mientras tanto, las 16 alcaldías de la Ciudad de México comenzaron con los festejos del Día de Muertos, que incluyen ofrendas monumentales, actividades culturales y atracciones como casas del terror en Gustavo A. Madero y Venustiano Carranza. Esta celebración no solo honra a los difuntos, sino que también refuerza la identidad cultural y la conexión de la población con sus raíces.
El cempasúchil, esencia de la memoria
El cempasúchil, con su color intenso y su aroma característico, se ha convertido en el símbolo del recuerdo y la celebración. Cada flor colocada en una ofrenda representa memoria, respeto y la continuidad de una tradición ancestral que conecta a los mexicanos con su historia y sus seres queridos.
