Cada 18 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de dormir bien y las consecuencias que pueden tener los trastornos del descanso en la vida diaria.
En ese sentido, la neuróloga Jessica Ávila explicó que el sueño no solo permite recuperar energía, sino que cumple funciones fundamentales para el cerebro y el cuerpo.
“Dormir adecuadamente es tan importante como alimentarse o hidratarse. Durante el sueño se consolidan los recuerdos, se regulan las emociones y se realizan procesos de reparación celular que son indispensables para mantener la salud”, dijo.
La especialista añadió que la falta de descanso puede afectar la concentración, el estado de ánimo e incluso aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
Insomnio, el trastorno del sueño más frecuente
Uno de los padecimientos más comunes es el insomnio, caracterizado por la dificultad para conciliar o mantener el sueño.
“Muchas personas creen que el insomnio solo significa no poder dormir, pero también incluye despertares frecuentes durante la noche o la sensación de no haber descansado, lo que impacta directamente en el rendimiento laboral, académico y social”, explicó Ávila.
La neuróloga mencionó que quienes padecen este trastorno suelen experimentar fatiga constante, irritabilidad y falta de concentración.
“Un paciente con insomnio puede pasar ocho horas en la cama, pero levantarse con la sensación de no haber dormido nada, lo que afecta su productividad y su calidad de vida”, comentó.
Apnea del sueño, un problema silencioso
Otro trastorno relevante es la apnea del sueño, una condición en la que la respiración se interrumpe de manera repetida mientras la persona duerme.
“En la apnea, el cerebro se ve obligado a ‘despertar’ constantemente para reactivar la respiración, aunque el paciente no sea consciente de ello. Esto fragmenta el sueño y evita que se alcancen las fases profundas del descanso”, detalló la especialista.
Entre los síntomas más comunes se encuentran los ronquidos intensos, somnolencia diurna, dolores de cabeza matutinos y dificultad para concentrarse.
Ávila explicó que este trastorno puede tener consecuencias graves si no se trata oportunamente.
“La apnea del sueño se asocia con hipertensión, problemas cardiovasculares y mayor riesgo de accidentes, especialmente cuando la somnolencia afecta actividades como conducir o manejar maquinaria”, advirtió.
Hábitos saludables para mejorar la calidad del descanso
La neuróloga destacó que mantener una buena higiene del sueño puede prevenir o reducir estos trastornos.
“Es recomendable establecer horarios regulares para dormir, evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y reducir el consumo de cafeína por la noche. Estos cambios simples pueden marcar una gran diferencia.
“Dormir bien no es un lujo ni una pérdida de tiempo. Es una inversión en salud física, mental y emocional. Reconocer los trastornos del sueño y tratarlos a tiempo permite prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida”, indicó.
También recomendó acudir con un especialista cuando los problemas de sueño persisten durante varias semanas o afectan las actividades cotidianas.
Señales comunes del insomnio
• Dificultad para quedarse dormido por más de 30 minutos
• Despertares frecuentes durante la noche
• Sensación de cansancio al despertar
• Irritabilidad o cambios de humor durante el día
• Bajo rendimiento laboral o escolar
Síntomas de la apnea del sueño
• Ronquidos fuertes y constantes
• Pausas en la respiración al dormir
• Somnolencia excesiva durante el día
• Dolores de cabeza al despertar
• Problemas de atención y memoria
Recomendaciones para dormir mejor
• Mantener horarios fijos para acostarse y levantarse
• Evitar pantallas y luz azul al menos 30 minutos antes de dormir
• No consumir cafeína o alimentos pesados por la noche
• Crear un ambiente oscuro, silencioso y fresco en la habitación
• Realizar actividad física de forma regular
