La maternidad ha cambiado, pero su esencia se mantiene. Madres modernas cuentan sus experiencias y desafíos
La imagen tradicional de la madre que se dedicaba exclusivamente al hogar ha dado paso a una diversidad de roles y realidades. Hoy, ser madre implica equilibrar muchas facetas: profesional, emocional, social y personal. Y aunque los retos han cambiado, el amor y la entrega siguen siendo el centro de todo.
Mariana Aguilar, ingeniera y madre de dos niños, relata: “A veces siento culpa por no estar todo el tiempo con ellos, pero también quiero que vean que su mamá tiene sueños y los persigue”. La conciliación entre trabajo y crianza es uno de los principales retos a los que se enfrentan las madres de hoy.
La tecnología también ha transformado la maternidad. Clarissa Guzmán, madre primeriza, dice que TikTok y YouTube le han dado consejos útiles, pero también la han hecho dudar. “A veces hay demasiada información y eso agobia. Tampoco hay que creer todo”.
Sin embargo, las redes sociales también han abierto espacios de sororidad. Muchas madres encuentran apoyo en comunidades virtuales donde comparten experiencias, frustraciones y logros cotidianos.
Para otras, como Yolanda Reyes, madre soltera, el reto ha sido romper estigmas. “Hay quien cree que nuestros hijos están incompletos porque no tienen papá, pero eso no es verdad. Mi hija tiene amor, cuidados y una madre que da todo por ella”.
La maternidad moderna también está redefiniendo la relación con los hijos. Muchas madres buscan ahora una crianza más basada en el respeto mutuo, la escucha y el acompañamiento emocional.
“Mi mamá me crio con dureza porque así la educaron a ella. Yo quiero que mi hija sepa que puede hablar conmigo de lo que sea, sin miedo”, dice Fernanda, de 29 años, mamá de una niña de dos.
Aunque los tiempos cambian, el corazón de ser madre sigue siendo el mismo: cuidar, proteger y amar incondicionalmente. Este 10 de mayo, también es momento de reconocer a esas madres que navegan la modernidad sin perder su esencia.
