El conflicto entre taxistas en Cancún sumó un nuevo episodio con la detención de Juan Antonio «N», conductor del sindicato «Andrés Quintana Roo», quien fue arrestado por Policías de Investigación tras ser identificado como el agresor en una riña registrada el pasado domingo 2 de marzo. La Fiscalía General del Estado confirmó que el detenido está acusado de lesiones en agravio de una víctima cuya identidad se mantiene reservada.
El arresto ocurrió en la avenida Hacienda con calle Huerta, en la Supermanzana 93, tras diligencias de rigor por parte de la autoridad. Juan Antonio «N» fue trasladado ante el Ministerio Público, que en las próximas horas determinará su situación jurídica. Según las investigaciones, el conflicto se originó cuando la víctima intentaba cargar pasaje cerca de una base, lo que derivó en la agresión.
Las imágenes del altercado se viralizaron rápidamente en redes sociales. En ellas se observa cómo el ahora detenido encaró a otro operador, exigiéndole que se retirara del sitio. «Ya sabes cómo son las reglas», le advirtió antes de lanzarle un manotazo. La respuesta del agredido fue moderada: «Tienes razón, carnal. Me golpeas y llamamos al sindicato». Sin embargo, la tensión aumentó cuando el agresor tumbó el teléfono con el que la víctima grababa la escena. «¡Ah, te va a llevar la v3rg4!», exclamó el golpeado antes de bajar del auto para encarar a su atacante.
Pese a la llegada de elementos de seguridad, la intervención policial se limitó a calmar la situación sin proceder con detenciones. Ninguno de los taxistas quiso denunciar en el momento, ya que eso implicaba el aseguramiento de sus vehículos y pérdidas económicas.
Un problema que no cesa
La violencia entre taxistas en Cancún es un problema recurrente. Más allá de las agresiones entre ellos, también se han registrado conflictos con conductores de plataformas digitales y, en algunos casos, incluso con turistas. La disputa por las zonas de trabajo y las tarifas genera constantes enfrentamientos, algunos de los cuales han terminado en agresiones físicas y daños a vehículos.
El impacto de estas disputas va más allá de los involucrados. La imagen de Cancún como destino turístico se ve afectada cada vez que videos de taxistas golpeándose o amedrentando a otros conductores se hacen virales. Pasajeros y ciudadanos comúnmente quedan atrapados en medio de estas disputas, generando un clima de inseguridad en el transporte público.
