Desaceleración laboral en México: empleo formal y productividad en crisis

El empleo formal en México enfrenta su mayor caída en 15 años. Analizamos las causas, desafíos y estrategias para 2025.

El empleo formal en México: un panorama preocupante

En 2024, el mercado laboral formal en México mostró señales claras de debilitamiento. Con solo 619,252 nuevos empleos registrados en el IMSS en los primeros 11 meses del año, la cifra representa una caída del 40.2% respecto al mismo período de 2023. Este registro es el más bajo en los últimos 15 años, con excepción de 2020, año marcado por la pandemia.

La tendencia preocupa no solo por la cantidad de empleos, sino por su calidad. Mientras el número de personas ocupadas aumentó ligeramente, el crecimiento del empleo formal está lejos de satisfacer las necesidades de una economía que busca estabilidad y crecimiento.

Informalidad: el desafío persistente

A pesar de una ligera reducción en los niveles de informalidad, esta sigue siendo un obstáculo significativo para el desarrollo económico. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revela que, aunque la informalidad pasó de 55.12% a 54.64%, todavía 32.52 millones de personas trabajan sin acceso a beneficios sociales ni protección laboral.

Impactos de la informalidad:

  1. Limitación en los beneficios sociales: Los trabajadores informales carecen de seguridad social, pensiones y estabilidad laboral.
  2. Ineficiencia económica: La informalidad reduce la competitividad y limita la recaudación fiscal.
  3. Estancamiento de la productividad: La falta de incentivos para invertir en capital humano afecta el desempeño laboral.

La baja productividad: un lastre histórico

La productividad laboral en México se encuentra en niveles preocupantemente bajos. Según el INEGI, la productividad global creció solo un 0.6% anual al tercer trimestre de 2024, impulsada principalmente por el sector primario, que representa apenas 12.5% de la población ocupada.

Por otro lado, el sector secundario, que abarca 25% de los trabajadores, mostró una contracción del 0.3% anual, reflejando la falta de inversiones significativas en tecnología y capacitación.

Factores que limitan la productividad:

  • Falta de inversión en capacitación y tecnología: Especialmente en pequeñas y medianas empresas (Pymes), que constituyen el 99% de las empresas mexicanas.
  • Desconexión entre salarios y productividad: Los incrementos salariales por decreto no han sido acompañados por mejoras en eficiencia operativa.

Efectos de la disparidad entre salarios y productividad

El aumento de los salarios mínimos en años recientes ha mejorado los ingresos de muchos trabajadores. Sin embargo, sin un crecimiento paralelo en la productividad, las empresas enfrentan mayores costos laborales, lo que puede traducirse en:

  1. Aumento en los precios: Para compensar los costos, afectando al consumidor final.
  2. Reducción en contrataciones: Las empresas limitan la creación de nuevos empleos.
  3. Pérdida de competitividad: En mercados internacionales con márgenes ajustados, las empresas mexicanas enfrentan dificultades para competir.

El camino hacia 2025: estrategias para un mercado laboral más sólido

El mercado laboral mexicano necesita una política integral que aborde no solo la generación de empleos, sino también la mejora de su calidad.

Propuestas clave:

  1. Inversión en capital humano: Incentivar la capacitación laboral y el desarrollo tecnológico, especialmente en las Pymes.
  2. Formalización del empleo: Reducir la informalidad mediante incentivos fiscales y programas de apoyo a empresas que transiten hacia la formalidad.
  3. Fomento a la productividad: Promover políticas que integren cadenas productivas y mejoren la eficiencia operativa de las empresas.
  4. Fortalecimiento de la seguridad social: Ampliar la cobertura de beneficios para todos los trabajadores, incluyendo aquellos en sectores informales.

Una tarea urgente y compartida

El mercado laboral en 2024 deja claras lecciones: la desaceleración económica y la baja productividad son desafíos que México no puede ignorar. Si bien el aumento de salarios mínimos es un avance social importante, su implementación debe ir acompañada de estrategias que fortalezcan la economía formal, incentiven la productividad y reduzcan la dependencia de la informalidad.

Para 2025, será esencial construir un mercado laboral que no solo ofrezca más empleos, sino empleos de calidad que impulsen el crecimiento económico sostenible.

¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.

Salir de la versión móvil