
Tras las severas inundaciones registradas en el norte del estado de Veracruz, vecinos y organizaciones locales han denunciado la presencia de derrames de hidrocarburos en cuerpos de agua y zonas habitadas. Las afectaciones, que se habrían originado por fugas en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y por el desplazamiento de contenedores con combustible, mantienen en alerta a varias comunidades de la región.
Los reportes más graves provienen del municipio de Álamo Temapache, uno de los más golpeados por las lluvias y el desbordamiento de ríos durante los últimos días. En esa zona, las corrientes pluviales arrastraron lodo, residuos y materiales peligrosos, generando una situación de emergencia ambiental.
Fuga en ducto de Pemex tiñe de negro un arroyo en Álamo
De acuerdo con los reportes ciudadanos, una de las fugas más preocupantes se localiza en un ducto de Pemex situado a la altura del arroyo Citlaltepec, donde el agua adquirió un tono oscuro y aceitoso.
Un video difundido en redes sociales muestra el cauce completamente negro, con un evidente brillo de hidrocarburo en la superficie, lo que despertó temor entre los pobladores por el posible impacto ambiental en los ecosistemas acuáticos.
“Todo el arroyo huele a gasolina y el agua está negra. No sabemos si es seguro seguir aquí”, comentó uno de los habitantes de la zona en declaraciones a medios locales. Los pobladores también alertaron sobre el riesgo de contaminación de pozos y manantiales que abastecen a la región.
Hasta el momento, los vecinos aseguran que Pemex no ha enviado personal técnico para contener la fuga ni realizar tareas de limpieza, pese a que la situación fue reportada desde el jueves por la tarde.
Contenedor con hidrocarburos arrastrado por las lluvias en Las Cañas
En la comunidad de Las Cañas, también perteneciente al municipio de Álamo Temapache, los habitantes denunciaron que las inundaciones arrastraron un contenedor de hidrocarburos que ahora presenta una fuga visible en su fuselaje.
Los pobladores señalan que el olor a combustible es insoportable y que, ante la falta de respuesta oficial, han tenido que mantenerse alejados del área por miedo a intoxicaciones o incendios. “El aire está contaminado y los niños han comenzado a sentir mareos”, expresaron algunos vecinos.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran al contenedor volcado parcialmente, rodeado de agua y residuos, lo que incrementa el riesgo de dispersión del combustible hacia los campos agrícolas y zonas pobladas.
Temor por afectaciones ambientales y a la salud
Expertos en medio ambiente consultados por medios locales advirtieron que los derrame de hidrocarburos pueden tener efectos duraderos en el suelo, el agua y la salud humana. El contacto con gasolina o crudo puede generar irritaciones, intoxicaciones respiratorias y afectar la fauna local.
Además, el ecosistema del norte de Veracruz, caracterizado por humedales, ríos y vegetación tropical, es particularmente vulnerable a este tipo de contaminantes. La fauna acuática podría sufrir mortandad masiva si los niveles de contaminación aumentan, mientras que las tierras agrícolas podrían quedar inutilizadas temporalmente por la presencia de hidrocarburos.
Las comunidades afectadas demandan la intervención inmediata de Pemex, Protección Civil y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para contener los daños y realizar una evaluación técnica de la magnitud del derrame. Hasta el momento, ninguna de estas dependencias ha emitido un comunicado oficial.
Pemex bajo presión: exigen transparencia y respuesta rápida
El incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad de los ductos petroleros en zonas rurales y la capacidad de Pemex para responder a emergencias ambientales. En los últimos años, diversas organizaciones civiles han denunciado que los sistemas de monitoreo de fugas son insuficientes y que los protocolos de atención tardan demasiado en activarse.
En Álamo Temapache, donde el sector energético y agrícola coexisten, la falta de acción inmediata podría traducirse en pérdidas económicas para cientos de familias que dependen de los cultivos locales y del turismo ecológico.
“Necesitamos que Pemex venga, limpie y repare. No podemos esperar a que el agua se contamine más o que alguien se enferme”, reclamó una de las vecinas durante una reunión comunitaria.
Llamado urgente a la acción ambiental
Mientras las comunidades siguen en alerta, organizaciones ambientalistas de la región han pedido que se declare una emergencia ecológica local, con el fin de que se liberen recursos para atender el daño y evitar que los residuos tóxicos lleguen a ríos mayores como el Tuxpan o el Pánuco, que desembocan en el Golfo de México.
También se solicita una investigación sobre el origen del contenedor con hidrocarburos y una revisión técnica de todos los ductos de la zona, muchos de los cuales podrían haber sufrido daños estructurales por las recientes lluvias e inundaciones.
Una crisis ambiental que exige respuestas inmediatas
Las denuncias por derrame de hidrocarburos en el norte de Veracruz revelan la fragilidad de las infraestructuras petroleras frente a fenómenos naturales cada vez más intensos. Lo ocurrido en Álamo y Las Cañas no solo amenaza el medio ambiente, sino también la salud y seguridad de las comunidades locales.
Mientras los habitantes esperan la llegada de autoridades y equipos de contención, el llamado es claro: se requiere una respuesta urgente, coordinada y transparente para evitar que el desastre ambiental se agrave y deje secuelas irreversibles en una de las regiones más productivas y biodiversas del país.