Cierre de Pizza Hut en Culiacán: Ola de violencia impacta negocios

La violencia en Culiacán fuerza el cierre de Pizza Hut: un panorama alarmante

El municipio de Culiacán, Sinaloa, enfrenta un escenario crítico que trasciende las estadísticas: la inseguridad ha comenzado a desbordarse hacia los negocios, forzando a marcas internacionales y locales a cerrar sus puertas. Este 16 de enero, Pizza Hut anunció el cierre de su sucursal en Vía Lola, una noticia que sacudió las redes sociales tras ser confirmada por la periodista Azucena Uresti y medios como Infobae México.

El breve comunicado emitido por la cadena agradece a sus clientes y los invita a seguir utilizando otras sucursales en Sánchez Alonso y B Tec, donde aún ofrecen servicio a domicilio. Sin embargo, este cierre se suma a una creciente lista de negocios afectados por la inseguridad.

IHOP y Ranch Roll: otras víctimas de la violencia

El caso de Pizza Hut no es aislado. A finales de diciembre de 2024, la cadena IHOP anunció el cierre total de sus sucursales en Culiacán, argumentando la necesidad de salvaguardar la seguridad de sus empleados y clientes. “Con mucho pesar”, declararon, “esta decisión busca priorizar la integridad de nuestra comunidad”.

Por otro lado, Ranch Roll, una cadena local de comida japonesa, sufrió un golpe directo: varias de sus sucursales fueron incendiadas, presuntamente por grupos delictivos. Esta situación se agrava por los rumores de vínculos del restaurante con figuras públicas como el youtuber Markitos Toys, señalado por supuestas conexiones con el grupo criminal conocido como Los Chapitos.

Raíces del problema: el impacto del crimen organizado

La violencia en Culiacán no es casualidad, sino consecuencia de la lucha interna dentro del Cártel de Sinaloa. Tras la detención de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el conflicto entre facciones ha intensificado la inseguridad en la región. Las represalias y los actos de violencia han puesto a ciudadanos y empresarios en la línea de fuego.

Según datos recientes, la actividad criminal ha escalado en los últimos meses, afectando no solo al comercio, sino también a la calidad de vida en general. Negocios locales y cadenas internacionales enfrentan extorsiones, amenazas y ataques directos, lo que ha provocado una ola de cierres que pone en jaque la economía local.

El dilema de los empresarios: seguridad o supervivencia

Para los empresarios, operar en Culiacán significa caminar en la cuerda floja. La decisión de cerrar no es fácil, pero priorizar la seguridad se ha convertido en una obligación. Este fenómeno refleja un problema sistémico que requiere soluciones integrales, desde mayor presencia de seguridad pública hasta iniciativas para combatir la raíz del crimen organizado. El cierre de Pizza Hut en Culiacán es solo la punta del iceberg de un problema mucho más profundo. La ola de violencia no solo afecta a las grandes marcas, de la misma manera,  mina la confianza de los ciudadanos y el tejido empresarial local.

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