CFE. Cuando una persona llega a una casa nueva, uno de los primeros pendientes es conseguir que tenga luz. Aunque parece un trámite sencillo, antes de solicitar el servicio hay varios detalles que conviene revisar para evitar vueltas innecesarias.
La CFE establece condiciones específicas para contratar el suministro eléctrico en una vivienda. El trámite de contratación no tiene costo, pero sí puede existir un depósito de garantía que se cobra en el primer recibo. En servicios trifásicos, ese depósito debe cubrirse al momento de contratar.
La buena noticia es que, si el inmueble ya cuenta con la preparación eléctrica adecuada y existe infraestructura cercana, el proceso puede ser relativamente sencillo.
¿Qué necesitas para contratar la luz con la CFE?
Uno de los primeros puntos que debes revisar es la ubicación del poste más cercano. Para una vivienda, CFE señala que debe encontrarse a no más de 35 metros del lugar donde se instalará el medidor cuando se trate de un área urbana. En una zona rural, la distancia máxima indicada es de 50 metros.
También es necesario que la preparación eléctrica esté terminada conforme a la normatividad vigente. Esto significa que la instalación donde se colocará el medidor debe estar lista para recibir el suministro.
En caso de una recontratación, además, el servicio debe estar al corriente y no tener cargos pendientes. Esta condición puede ser importante cuando se ocupa una vivienda que anteriormente ya tenía electricidad.
¿Qué documentos te pide CFE?
Para iniciar el trámite debes proporcionar información básica del titular y del inmueble. Entre los datos solicitados se encuentran el nombre completo, una identificación oficial y la dirección donde se proporcionará el servicio, incluyendo calle, número, colonia, municipio, estado, código postal y referencias de las calles cercanas.
También se solicita el Registro Federal de Contribuyentes, teléfono y correo electrónico. Si otra persona realiza el trámite en representación del solicitante, deberá presentar la carta poder correspondiente, además de las identificaciones oficiales requeridas.
Por eso, antes de salir de casa conviene reunir todos los datos. Tener la información completa puede evitar que una visita al Centro de Atención a Clientes termine únicamente en una consulta.
¿Cuánto cuesta un nuevo contrato de luz?
Aquí aparece una de las dudas más comunes. La contratación como tal no tiene costo, de acuerdo con la información de CFE. Sin embargo, se debe cubrir un depósito de garantía en el primer recibo. Para servicios trifásicos, el importe debe pagarse al momento de realizar la contratación.
El monto del depósito no es necesariamente igual para todos los usuarios, ya que depende de las características del servicio. Por eso, si buscas saber cuánto tendrás que pagar exactamente, es necesario conocer las condiciones de suministro de tu domicilio.
En otras palabras, no debes confundir el trámite gratuito con que toda la instalación sea gratuita. Si el inmueble requiere trabajos adicionales, una ampliación o una obra derivada de las condiciones de la red, pueden existir procesos distintos.
¿Qué pasa si el poste está demasiado lejos?
Si no existe una línea de suministro cercana, el poste está más lejos de la distancia permitida o se necesita un servicio trifásico, CFE contempla una solicitud de factibilidad.
En ese caso, la Comisión analiza si puede proporcionar el servicio mediante la red existente o si es necesario realizar un proyecto y calcular una obra. Esto significa que el proceso puede ser diferente al de una contratación residencial sencilla.
La información oficial señala que este tipo de solicitud se registra en la ventanilla de un Centro de Atención a Clientes. Para una contratación residencial ordinaria, CFE también indica tiempos de atención de dos días en área urbana y cinco días en área rural, aunque las condiciones particulares del domicilio pueden modificar el proceso.
Así que, antes de solicitar un nuevo contrato, vale la pena revisar la distancia al poste, tener lista la preparación eléctrica y reunir los datos del titular. Con esos puntos claros, el trámite de la CFE puede ser mucho más sencillo y podrás saber desde el principio qué gastos podrían aparecer en tu primer recibo.
