El caso de María Fernanda Turrent, conocida como Mafer Turrent, ha provocado una ola de indignación en la sociedad mexicana. El 22 de enero de 2024, Mafer fue detenida en la Ciudad de México tras ser acusada por su ex pareja, Edgar ‘N’, de delitos que, según ella, fueron completamente fabricados. La denuncia original de Mafer, interpuesta meses antes, hacía referencia a los abusos y violencia familiar que había sufrido a manos de su expareja, lo que desató un proceso judicial tenso y lleno de obstáculos.
Contexto: La historia detrás de la denuncia
Mafer, originaria de Veracruz, relató en diversos videos su sufrimiento tras separarse en septiembre de 2023 de Edgar ‘N’. Durante su relación, ella y sus tres hijos vivieron episodios continuos de violencia familiar, siendo los menores testigos directos de los abusos. Ante esta situación, Mafer solicitó medidas cautelares para proteger a sus hijos y evitar el contacto con su expareja, pero el proceso judicial resultó ser mucho más complicado de lo esperado.
El 18 de enero de 2024, tras una visita programada con los niños, Edgar ‘N’ los retuvo sin el consentimiento de Mafer durante 90 días, lo que agrandó la tensión familiar. Durante este periodo, la hija de Mafer logró contactar a su madre a escondidas a través de su reloj inteligente, transmitiéndole angustiosos mensajes que evidenciaban la situación precaria en la que se encontraban.
La llamada, que rápidamente se viralizó, dejó ver la gravedad de la situación. «Me preocupé cuando no contestabas, pensé que te habías muerto o te había pasado algo», se escuchó en un audio divulgado por Mafer, lo que generó una fuerte respuesta en redes sociales y causó un gran revuelo mediático.
La detención de Mafer y la reacción social
Tras la difusión del caso en redes, el regreso de los niños con Mafer parecía ser el inicio de una resolución favorable. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando Edgar ‘N’ interpuso nuevas acusaciones contra ella, señalándola por sustracción y retención de menores. Este fue el pretexto utilizado para la detención de Mafer el 22 de enero de 2024, justo después de haber sido citada para una audiencia en el Tribunal de Justicia de la Ciudad de México.
El arresto de Mafer fue respaldado por un juez que dictó prisión preventiva justificada, lo que desató una serie de protestas de colectivos feministas, activistas y la sociedad civil, quienes denunciaron una posible corrupción dentro del sistema judicial y la manipulación de pruebas en su contra. Mafer, quien se había convertido en un símbolo de lucha contra la violencia familiar, se vio obligada a enfrentar una acusación que muchos consideran injusta.
La destitución del fiscal y la intervención de la sociedad
La reacción pública no tardó en hacerse sentir, y, en respuesta a las protestas generalizadas, la fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, tomó una decisión drástica: destituyó a Miguel Ángel Barrera Sánchez, el fiscal de Investigación de Delitos en Agravio de Niñas, Niños y Adolescentes, responsable del manejo del caso. Este movimiento fue aplaudido por quienes consideraron que la actuación del fiscal fue negligente y, en algunos casos, corrupta.
Además, la titular de la Secretaría de las Mujeres, Citlalli Hernández, hizo fuertes declaraciones en las que apuntó a un posible modus operandi en el sistema judicial, en el que se favorece a agresores de mujeres y niños, destacando las irregularidades en el trato hacia Mafer. Las palabras de Hernández destaparon un problema de influyentismo y posibles vínculos con personas influyentes que estarían intentando manipular el proceso judicial.
Por su parte, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, también se mostró solidaria con Mafer Turrent. En un mensaje claro, aseguró que desde 2024 se había mantenido en contacto con ella y su situación había sido atendida por su oficina. “Desde el primer momento que conocí la situación, me puse en contacto con ella e hice todo lo que estuvo en mis manos. Jamás me cansaré de luchar, jamás me voy a rendir ante las injusticias», expresó.
La violencia vicaria como eje del caso
Uno de los elementos clave que ha marcado este caso es la violencia vicaria, una forma de abuso en la que los agresores utilizan a los hijos para seguir controlando y manipulando a la madre, incluso después de la separación. Este tipo de violencia, que ha sido ignorada por muchos sectores de la sociedad, ha sido un eje crucial en las demandas de justicia de colectivos feministas.
El caso de Mafer Turrent ha puesto en evidencia las fallas dentro del sistema judicial mexicano y ha resaltado la necesidad urgente de reformas en el manejo de casos de violencia de género. La destitución del fiscal, la liberación de los niños y el respaldo de figuras políticas y sociales son solo los primeros pasos hacia la justicia en este caso, pero aún queda mucho por hacer para garantizar que las mujeres víctimas de violencia no sean revictimizadas.
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