
Tras cuatro días de bloqueo, los campesinos de Morelos levantaron este jueves la protesta que mantenían sobre la autopista Siglo XXI, luego de alcanzar acuerdos iniciales con la gobernadora Margarita González Saravia. Los productores accedieron a liberar la vía como muestra de voluntad y diálogo, aunque advirtieron que podrían reanudar las movilizaciones el 5 de noviembre si las promesas oficiales no se cumplen.
Un bloqueo que paralizó el tránsito durante cuatro días
Desde el lunes, un grupo de agricultores morelenses había bloqueado el paso vehicular en distintos puntos de la autopista Siglo XXI, una de las más importantes del centro del país. La protesta, que se prolongó por más de 96 horas, generó largas filas de automóviles varados, afectando tanto a transportistas como a viajeros que cruzan entre Morelos, Puebla y Guerrero.
Los labriegos exigían que el estado de Morelos fuera incluido en el acuerdo federal que recientemente alcanzaron las autoridades con los gobiernos de Jalisco, Guanajuato y Michoacán, mediante el cual se otorgará un apoyo económico de 950 pesos por tonelada de maíz a los productores afectados por los altos costos y las bajas en el precio del grano.
Durante los días de bloqueo, los campesinos mantuvieron campamentos improvisados sobre la carretera, impidiendo completamente el paso en algunos tramos. A pesar de la tensión, las manifestaciones transcurrieron sin enfrentamientos graves y bajo la supervisión de cuerpos de seguridad estatales y federales.
Acuerdos tras diálogo con la gobernadora
La solución al conflicto comenzó a delinearse luego de una reunión sostenida entre los representantes campesinos y la gobernadora Margarita González, quien acudió personalmente a escuchar sus demandas.
De acuerdo con los testimonios de los propios agricultores, la mandataria se comprometió a buscar la forma de incluir a Morelos en el esquema de apoyos federales, así como a gestionar recursos adicionales desde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) para compensar las pérdidas que ha sufrido el sector.
“La gobernadora nos pidió levantar el bloqueo y nos aseguró que hará las gestiones necesarias para que Morelos reciba el mismo apoyo que otros estados. Confiamos en su palabra, pero si no hay resultados, volveremos a las carreteras”, expresaron los líderes campesinos tras el encuentro.
Los manifestantes destacaron que su decisión de liberar la autopista no significa el fin de su movimiento, sino un gesto de buena fe mientras se analizan las alternativas de apoyo.
Reunión con Sedagro para definir apoyos
Los productores confirmaron que este viernes sostendrán una reunión con Margarita Galeana, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del estado, para definir los mecanismos de apoyo y las posibles fuentes de financiamiento.
Entre las propuestas que se pondrán sobre la mesa se encuentra la implementación de subsidios estatales complementarios, la compra de maíz a precio garantizado y la gestión de créditos blandos para pequeños productores.
Asimismo, se espera que la Sedagro coordine un padrón actualizado de agricultores afectados por la caída de precios del grano, a fin de canalizar los recursos de manera transparente y eficiente.
Los campesinos recalcaron que la situación del campo morelense se ha vuelto crítica por el encarecimiento de los insumos agrícolas, los costos de transporte y las condiciones climáticas adversas, por lo que requieren una respuesta urgente y concreta de las autoridades.
Voluntad de diálogo, pero con advertencia
Aunque el levantamiento del bloqueo fue recibido como una señal positiva, los líderes campesinos dejaron claro que reanudarán las movilizaciones el próximo 5 de noviembre si no se observan avances reales.
“Cumplimos con levantar la carretera para mostrar nuestra disposición al diálogo, pero no esperaremos indefinidamente. Si no hay soluciones, regresaremos a manifestarnos”, advirtieron.
Por su parte, el Gobierno de Morelos celebró la disposición de los productores para resolver el conflicto mediante el diálogo y reiteró su compromiso de impulsar políticas de apoyo al sector agrícola.
La gobernadora González señaló que el campo morelense es una prioridad para su administración y que ya se están gestionando reuniones con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) para explorar mecanismos de inclusión en los programas federales.
Un problema nacional del maíz
El conflicto en Morelos refleja una problemática más amplia que afecta a miles de agricultores en distintas entidades del país. En los últimos meses, los productores de maíz han denunciado una crisis de rentabilidad, derivada de la caída en los precios internacionales del grano y el aumento en los costos de producción.
El acuerdo federal alcanzado con Jalisco, Guanajuato y Michoacán busca proteger a los productores más pequeños mediante un apoyo directo por tonelada, medida que el resto de los estados agrícolas —incluido Morelos— buscan replicar.
La retirada del bloqueo en la autopista Siglo XXI representa un respiro temporal para los automovilistas y transportistas, pero también deja en claro que la inconformidad del sector agrícola sigue latente.
Los campesinos de Morelos dieron un voto de confianza a la gobernadora Margarita González, a la espera de que las negociaciones con la Sedagro y el gobierno federal se traduzcan en apoyos reales y sostenibles para el campo.
Si los compromisos se cumplen, el estado podría integrarse al programa federal y aliviar la presión sobre los productores. Pero si no hay avances, las movilizaciones del 5 de noviembre podrían marcar un nuevo capítulo en la lucha por la defensa del maíz y la sobrevivencia del campo morelense.