Mientras la economía de México se desacelera, el mercado de oficinas de la CDMX vive un auge sin precedentes con un crecimiento del 60%. Descubre qué corredores y qué sectores están impulsando esta sorprendente recuperación.
En un claro desafío a las tendencias económicas nacionales, el mercado de oficinas de la Ciudad de México está en pleno auge. Durante el primer trimestre de 2025, el sector creció un impresionante 60%, con la tasa de vacancia alcanzando su nivel más bajo en cinco años. Este boom está siendo impulsado por los sectores financiero y de servicios.
La Ciudad de México está demostrando una notable resiliencia económica, liderando una recuperación que contrasta fuertemente con las proyecciones de estancamiento para el resto del país. El indicador más claro de este dinamismo es el mercado de oficinas corporativas, que registró un crecimiento del 60% en la absorción bruta durante el primer trimestre de 2025, según datos de la industria inmobiliaria.
Este crecimiento se traduce en 130,000 metros cuadrados de espacio de oficinas comercializados, llevando la tasa de desocupación (vacancia) a su punto más bajo en el último lustro. El fenómeno refleja la consolidación de la CDMX como el principal centro de negocios y servicios de alto valor en México.
Los motores del crecimiento
El auge no es uniforme en toda la ciudad. La actividad se concentra en los corredores corporativos más importantes, que en conjunto representan el corazón financiero y de negocios de la capital.
* Corredores Líderes: Polanco, Santa Fe y Reforma concentraron el 60% de todas las transacciones de oficinas. Estos tres submercados, que conforman el Distrito Central de Negocios (CBD, por sus siglas en inglés), albergan casi el 40% de todo el inventario de oficinas de alta calidad (Clase A+ y A) de la ciudad.
* Sectores Dominantes: El sector financiero es el principal motor de la demanda, ocupando casi el 20% del espacio de oficinas en el CBD. Le siguen, en orden de importancia, la administración pública, los espacios de coworking y el sector de telecomunicaciones.
El reflejo de una economía de dos velocidades
Este boom inmobiliario en la capital es la manifestación física de la «economía de dos velocidades» que vive México. Mientras el nearshoring impulsa el crecimiento de la manufactura y la industria pesada principalmente en el norte y el Bajío, la Ciudad de México está capitalizando la otra cara del fenómeno: la demanda de servicios corporativos, financieros y tecnológicos.
La ciudad se está consolidando como el centro neurálgico para las sedes corporativas, los servicios legales y financieros que apoyan la ola de inversión extranjera en todo el país. Esta especialización es un reflejo de la recuperación económica post-pandemia de la capital, que ha logrado captar 42,683 millones de dólares en inversión extranjera durante la administración actual.
Mientras la construcción de nuevas naves industriales se dispara en estados como Nuevo León, en la CDMX la demanda se centra en rascacielos y espacios de oficina de primer nivel. Este fenómeno, si bien es un signo de la fortaleza económica de la capital, también podría acentuar la brecha económica y de desarrollo entre la Ciudad de México y otras regiones del país que no se benefician de la misma manera de la economía de servicios de alto valor.
