
El aumento gradual de las temperaturas y la cercanía de la primavera han comenzado a reflejarse en un ligero incremento en el recale de sargazo en las playas del Caribe mexicano, fenómeno que cada año representa un problema ambiental y turístico para la región.
La bióloga especialista en pastos marinos Brigitta Van Tussebroek explicó que las condiciones climáticas actuales favorecen el desplazamiento de esta macroalga hacia las costas de Quintana Roo, lo que podría traducirse en un aumento moderado en comparación con 2025.
“Estamos observando que el calentamiento del agua y la intensidad de los vientos del sureste están impulsando parches de sargazo hacia la zona costera. Si esta tendencia se mantiene, podríamos registrar hasta un 15 por ciento más de recales respecto al año pasado”, señaló la especialista.
De acuerdo con Van Tussebroek, el comportamiento del sargazo depende de múltiples factores, entre ellos las corrientes marinas, la dirección del viento y la temperatura superficial del mar.
“El sargazo no llega de manera uniforme ni constante. Su desplazamiento está determinado por procesos oceanográficos complejos, por lo que hay periodos con mayor acumulación y otros en los que prácticamente desaparece de las playas”, explicó.
Añadió que el adelanto en los primeros arribos registrados desde inicios de año podría modificar la duración de la temporada.
“Cuando el fenómeno comienza antes de lo habitual, existe la posibilidad de que también concluya antes, lo que permitiría que las playas presenten mejores condiciones hacia el cierre del verano”, comentó.
Monitoreo constante y factores meteorológicos
La especialista destacó que el arribo del sargazo también puede verse influido por fenómenos meteorológicos como los frentes fríos o los cambios en el oleaje.
“Los eventos de ‘norte’ suelen ayudar a dispersar o alejar temporalmente el sargazo de la costa, lo que brinda periodos de respiro para los destinos turísticos. Sin embargo, cuando regresan los vientos cálidos del sureste, las acumulaciones pueden incrementarse nuevamente”, explicó.
Actualmente, el monitoreo satelital estima que en el Atlántico flotan millones de toneladas de sargazo, aunque solo una pequeña proporción logra llegar a las costas del Caribe mexicano.
Expectativas moderadas rumbo a la temporada alta
A pesar del incremento anticipado en los recales, especialistas consideran que el impacto podría mantenerse dentro de parámetros manejables, siempre que continúen las estrategias de limpieza, contención y seguimiento científico.
“Es importante entender que el sargazo es un fenómeno natural que requiere atención integral y coordinación entre autoridades, científicos y sector turístico. Con información oportuna y acciones preventivas se puede reducir su impacto en la economía y el medio ambiente”, compartió la especialista.