Ejecutan a cobrador colombiano en Villas Otoch Paraíso; van tres crímenes similares en Cancún esta semana
Un nuevo hecho violento sacudió a Cancún este miércoles, con la ejecución de un cobrador colombiano del sistema de préstamos “gota a gota”, en la Región 247, dentro del fraccionamiento Villas Otoch Paraíso. La víctima, quien se desplazaba en motocicleta, fue interceptada por sicarios cuando se disponía a cobrar en un domicilio de la zona.
Según testigos, los agresores le dispararon a quemarropa y huyeron sin dejar rastro. Vecinos alertaron al 911 y elementos de la Policía Municipal llegaron rápidamente al lugar, acordonando el área mientras paramédicos confirmaban que el hombre ya no presentaba signos vitales.
La Fiscalía General del Estado movilizó a su personal pericial para levantar el cuerpo e iniciar las primeras indagatorias. Aunque no se ha revelado oficialmente la identidad del fallecido, autoridades confirmaron que era de nacionalidad colombiana y trabajaba como prestamista bajo el modelo informal conocido como “gota a gota”.
Este crimen representa el tercer ataque en contra de prestamistas de este tipo en Cancún durante la misma semana. Hasta el momento no hay personas detenidas, y la investigación continúa para identificar a los responsables de esta ejecución directa.
¿Cómo funciona el esquema “gota a gota”?
El sistema de préstamos conocido como “gota a gota” ha ganado presencia en ciudades como Cancún, especialmente en zonas de alta actividad comercial informal. Se trata de una modalidad de financiamiento rápido e informal, que ofrece dinero sin requisitos ni trámites bancarios, lo que lo hace atractivo para personas sin acceso al sistema financiero tradicional. Sin embargo, detrás de esta aparente facilidad se oculta un esquema de alto riesgo, caracterizado por intereses diarios elevados y cobros agresivos.
Los préstamos se entregan en efectivo y deben pagarse en cuotas diarias o semanales, de ahí su nombre. Los cobradores —en muchos casos de nacionalidad extranjera, como colombiana— recorren calles y comercios para recaudar el dinero, a menudo bajo amenazas o con métodos violentos si los pagos se retrasan. Las víctimas, en su mayoría comerciantes o trabajadores de bajos ingresos, terminan atrapadas en un círculo de deuda difícil de romper.
Este sistema ha sido vinculado a redes de extorsión y crimen organizado, y ha generado una creciente ola de violencia en zonas urbanas. En Cancún, las autoridades han documentado múltiples ataques armados contra prestamistas “gota a gota”, una muestra del impacto que tienen estas operaciones ilegales en la seguridad pública.
