A simple vista, parece un pequeño juguete de felpa. Su cuerpo esponjoso y sus tonos dorados la han hecho viral en redes sociales cada vez que aparece. Sin embargo, detrás de esa apariencia inofensiva se oculta uno de los insectos más peligrosos del continente: la polilla gato lanudo, mejor conocida como oruga peluche.
Después de casi una década sin reportes, este curioso —y venenoso— insecto volvió a ser detectado en localidades de Jalisco, encendiendo las alertas de las autoridades ambientales y de salud.
Alerta en Jalisco por su reaparición
El Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara emitió un aviso tras confirmar la presencia de varios ejemplares en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga.
Los especialistas creen que su regreso podría estar relacionado con las intensas lluvias registradas en la región, que han modificado los ecosistemas locales y favorecido su aparición.
El llamado principal de las autoridades es no tocar ni intentar capturar estos insectos. Aunque no atacan de manera directa, su defensa natural —una serie de espinas recubiertas por pelos urticantes— puede liberar un veneno capaz de causar un dolor similar al de una fractura ósea.
¿Qué pasa si te pica una oruga peluche?
Al mínimo contacto con la piel, las espinas liberan un veneno neurotóxico que provoca un dolor punzante e inmediato, acompañado de ardor, enrojecimiento e hinchazón.
En casos más graves, la persona puede presentar:
- Náuseas y vómito
- Taquicardia
- Mareo o dificultad para respirar
- Entumecimiento en la zona afectada
Dado que no existe un antídoto, los expertos recomiendan acudir al médico de inmediato si se presenta alguno de estos síntomas. El tratamiento suele incluir compresas frías, analgésicos y observación médica para descartar complicaciones.
Precaución con los niños
Las autoridades insisten en mantener especial cuidado con los menores. Su aspecto “peludito” puede resultarles atractivo, por lo que se aconseja educar a los niños sobre no tocar insectos desconocidos y avisar a un adulto si ven uno.
Si se encuentra una oruga peluche, se sugiere no manipularla directamente, sino retirarla con pinzas o guantes gruesos y avisar a Protección Civil local.
Una lección de la naturaleza
La reaparición de la oruga peluche es un recordatorio del delicado equilibrio ecológico y de cómo los cambios climáticos pueden alterar los hábitats naturales.
Su aspecto engañoso y su potente defensa natural la convierten en un símbolo de advertencia: en la naturaleza, lo más bello puede ser también lo más peligroso.
